Wikileaks: "Le están tratando como a un animal enjaulado"

"Es necesario todo esto, o es excesivo?". La pregunta corresponde a Joseph Farrell, estrecho colaborador de Julian Assange, quien comenta las condiciones del arrestro domiciliario que soporta el propio Assange, como parte del proceso legal que enfrenta en Suecia -est acusado por supuestos abusos sexuales-. Seis meses despus de que se produjera este arrestro, la organizacin Wikileaks, ha difundido un video en el que muestra el da a da de Assange.
El diario El Pas, en una nota firmada por Joseba Elola, lo describe as:
Julian Assange entrando un da tras otro en la comisara de Beccles, Norfolk. Firmando cada 24 horas para acreditar que, un da ms, no pretende escapar. Mostrando la pulsera electrnica que lleva en el tobillo, la que permite que se controlen todos sus movimientos. Intentando proseguir con su trabajo fuertemente vigilado por distintos equipos electrnicos y cmaras. Estas son las imgenes que ofrece este reportaje realizado por WikiLeaks y enviado hoy, cuando se cumplen seis meses de su arresto domiciliario en la mansin de Elligham Hall, en Norfolk, Inglaterra.El vdeo muestra la situacin de vigilancia permanente a la que est sometido el editor australiano. Su colaboradora Harrison ensea una de las cmaras que ha aparecido en los alrededores de la mansin desde su llegada. Vaughan Smith, su anfitrin, el propietario de la mansin, su gran protector en suelo britnico, se muestra contrariado con la proliferacin de dispositivos de control en su apacible finca. "Creo que est sometido a un rgimen bastante invasivo. Llevar esas pulseras que no puedes quitarte, saber que permiten seguirte la pista, que ests en una especie de crcel electrnica... Hay tres cajas en mi casa. Segn lo que entiendo, lo que hacen es decir si Julian est en casa o no".
Sobre estas cmaras, tal y como recoge otra informacin del diario ABC, opina Daniel Hamilton, del grupo defensor de las libertades civiles Big Brother Watch:
A pesar de las acusaciones contra Assange, a l no se le ha acusado de ningn delito. El que sus movimientos, y los de los visitantes, sean vigilados de esta manera supone una indignante invasin de la intimidad personal. Estas cmaras deberan ser retiradas inmediatamente, indic Hamilton.
A estas crticas se suma la opinin de Sarah Harrison, otra de las colaboradoras de Assange que aparecen en el video, que concluye de una manera ms explicita: "Le estn tratando como a un animal enjaulado."