Está visto que el Perú es un país sin matices. Cuando Ivan Thays niega la cocina, medio país se le echa encima. Cuando Gastón Acurio pide respeto para las opiniones ajenas el mundo de la cultura le echa en cara su presencia en el jurado de un premio literario lanzado por Caretas: cocinero a tus cocinas. Y Gastón se dio la vuelta y volvió a sus cocinas. Ya no estará en el jurado del concurso anual de cuentos en 1000 palabras de Caretas. Le mandé un mensaje felicitándole por ello, pero cuanto más lo pienso más me arrepiento de haberlo hecho.
El de la cultura es, ha sido y será un mundo de castas. Aquí y en cualquier lugar del mundo. Gustavo Faverón ha dejado muy claro de qué lado está: del de los escritores. Un espacio vedado a los parias de la cocina. Faltaría más. Podemos aceptar la gastronomía como una forma de manifestación cultural, pero es ridículo pensar en un cocinero como en un igual. Aquí están mis credenciales en Cornell, Maine, Middlebury Standford y allí las de un pobre desgraciado que marchó a estudiar derecho a España y ni siquiera llegó a titularse: volvió convertido en cocinero.
No hay cabida para el universo culinario en el gueto literario. Aunque las publicaciones dedicadas a la cocina quintupliquen las ventas de más de una generación de escritores. Es sabido que lo nuestro es un arte minoritario, que pocos están preparados para entender. Las tiradas millonarias no premian a los buenos escritores si no a los que venden su alma en forma de concesiones a la masa; una licencia a la ignorancia.
Perdón había escrito lo nuestro. Creo que he publicado unos 70 libros y aunque una serie de 25 de esos libritos casi alcanzó los dos millones de ejemplares, soy un escritor gastronómico y por lo tanto un no escritor –la verdad es que hasta ahora siempre me había presentado como periodista y tras esta polémica volveré a hacerlo por el resto de mis días-, más animador de bautizos familiares y lonches de amigos que un miembro de la casta de los elegidos.
Por eso entiendo tan bien el texto de Gustavo Faverón, a quien tampoco he leído nunca –ya lo escribí el otro día al defender el derecho de Thays a decir lo que piensa de su cocina y a criticar la inconsistencia de alguna de sus afirmaciones- pero ese es privilegio de quienes viven al margen del mundo de la cultura: leo lo que me da la gana, del mismo modo que como donde quiero, cuando quiero y como quiero. Por eso me dedico a la crítica gastronómica y me considero independiente (cielos, un crítico, otra casta cercana a los parias de la cocina; resentidos sin talento valorando el trabajo que siempre quisieron hacer).
Confieso que lo intenté un tiempo hace muchos años: empecé a ver “las películas imprescindibles”, a leer “los” libros, a recorrer espacios culturales en busca de lo más extraño, lo más avanzado y lo más cool. Me aburría tanto que acabé dejándolo. Pero sigo opinando sobre cine, literatura, música o pintura, del mismo modo que no he dejado de votar desde que la recuperación de la democracia me dio ese derecho en España.
Después de leer a Faverón en La Mula queda claro que un cocinero no tiene currículum suficiente para juzgar la calidad de un cuento, aunque lea cada día. Dejémoslo así. El problema es que a partir de ahí podemos ir creando una cadena de conclusiones: un escritor debe abstenerse de hablar de cocina, aunque coma cada día, del mismo modo que un ciudadano debe renunciar a cualquier exigencia política por ser un tema reservado a los profesionales del rubro ¿El derecho a voto debería limitarse a los políticos profesionales para evitar desviaciones? Absurdo ¿no es cierto, Señor Gustavo?
El mundo de la cocina debería sentirse agradecido con los grandes escritores peruanos (los buenos de verdad, claro, no los que venden y son leídos). Soportan a los cocineros con educación, media sonrisa y gesto displicente. Tal cual hacen con su empleada, el chofer de su papá o el portero de su casa, al que cada vez que viajan le guardan la cajita de los dulces que reparten en los vuelos de Lan. Ellos siempre agradecen lo que los demás no son capaces de comer.
Me gusta la polémica que se ha creado en torno a la cocina peruana, por artificial y fariseo que resulte. Podría haber sido un buen momento para debatir sobre la libertad de expresión, la necesidad del debate para avanzar, la contraposición de ideas como motor de la reflexión… Lo que no me agrada tanto es lo que asoma tras ella; empezó tratando de la intransigencia de la sociedad peruana y conforme avanza empieza a desvelar muchas otras cosas: el clasismo, los prejuicios sociales, la prepotencia y los privilegios de casta que rigen el universo de la cultura.
Si viviera en otro mundo me gustaría pensar que la revista Caretas, en un arrebato de cordura, cambia a todos los miembros del jurado del concurso de cuentos por representantes de los destinatarios reales del premio: los lectores. ¿Un escritor puede juzgar un texto mejor que un lector? Una tontería más en medio de un debate estúpido.

Comentarios 17
Deja un comentarioGustavo Faverón Patriau
feb. 5, 2012
Estás caricaturizando y malinterpretando. Mi post dice que Acurio es una persona admirable y que el Perú estaría mejor si tuviéramos más empresarios como él. Lo digo literalmente, búscalo y lo verás. También digo que eso no lo califica para otras cosas. Yo no estoy calificado para juzgar qué arquitecto es mejor que otro, qué diseño mecánico es mejor que otro, ni siquiera qué vino es mejor que otro. No entiendo por qué suponer que la literatura no implica un saber especializado. Si no lo implica, no sé qué he estado estudiando los últimos veinticinco años. Los escritores que participan en un concurso literario merecen ser juzgados por gente que tenga ese saber. Así de simple. Otra cosa es lo que pasa fuera de un concurso: todos los libros pueden ser juzgados por todos los lectores, así como todos los platos pueden ser juzgados por todos los comensales. Pero si quieres nombrar al cocinero del año, en verdad te recomiendo que no me preguntes a mí, ni a Thays, ni a Vargas Llosa: pregúntale a Acurio, a Osterling, a Ferret, ellos sabrán responder con autoridad.
Carmen Luz Gorriti Gutierrez
feb. 6, 2012
buenos dias su señoría matatirutirula, de que siglo es, señor “literato”?
Nano Cortés-Quiroz
feb. 6, 2012
Faverón es recontra amigo de Thays, por eso su defensa inflamada del arrebato desubicado de tal Iván sobre un tema que desconoce y de un libro del cual ni siquiera le había visto el lomo. El texto original de Thays si se pudiera resumir en dos palabras estan serían ENVIDIA y RESENTIMIENTO. Envidia porque un vulgar “publicista” como Gustavo Rodríguez tiene más éxito como novelista que él y por ello su cuarta novela es publicada por la poderosa editorial Planeta, mientras que él sigue siendo un escritor marginal que no es tomado en serio. Lo del resentimiento es una consecuencia de esta “injusticia” de premiar a alguien que no merece tanto como alguien que ha pasado por las aulas de una facultad de literatura como la de la Pontificia Universidad Católica del Perú, en donde Faverón ha dictado cátedra. Salvando las distancias, todo esto parece calcado de la obra teatral “Amadeus” de Peter Shaffer, en donde Thays sería un culto y aparentemente iluminado “Antonio Salieri”, alguien de gustos y virtudes tan exquisitas que no puede ser considerado parte del vulgo, de la plebe, de los peatones, sin embargo en el camino se encuentra con un seudo “Amadeus”, el publicista Gustavo Rodríguez, que pese a ser el insensible animal que gestó el horroroso spot publicitario de la Sociedad Nacional de Minería que protagonizara Juan Carlos Oblitas, ha resultado convirtiéndose, sin saber leer ni escribir (como se debería), en una estrella de la literatura peruana, por lo menos al nivel de ventas y reseñas que a Thays le son esquivas.
Hay gente que es tan suspicaz que afirma que este asuntillo lamentable sobre las calidades sanitarias de la comida peruana fue un bluff armado por Rodríguez, Thays y Faverón para, en una historia de tres actos, sacar al “infecto” Gastón Acurio del jurado del concurso “El Cuento de las 1,000 palabras” de Caretas. Si bien Thays quedó más machucado que papa en puré, ha logrado la notoriedad que jamás pudo alcanzar en sus años como “profesional de la pluma”, Rodríguez ha vitrineado locamente su libro y Faverón a logrado proteger eficientemente a la élite literaria de la “gentita de Barranco”.
Así parece que son las cosas, lamentablemente. Al final, la que termina perdiendo es la verdadera cultura en el Perú, esa que a nadie le importa, mucho menos a las personas involucradas en este lío cuasi farandulero.
Gustavo Faverón Patriau
feb. 6, 2012
La verdad, sí soy amigo de Thays. Me gustaría serlo más, de hecho: lo he visto en persona cuatro o cinco veces en veinte años. Mi artículo, sin embargo, no defiende sus ideas sino su derecho a expresarlas. Ya dije que a mí la cocina criolla me encanta, pero no voy a matar a nadie al que no le guste. Y dije claramente que si se quería criticar a Thays por algo que sí fuera discutible, sería justamente el haber adelantado una duda sobre un libro antes de leerlo.
Gianfranco Elio Tubino Bryce
feb. 6, 2012
Nano Cortéz-Quiroz, tu argumentacion es en extremo risible, ridiculo, irrisorio. Poniendo a “Planeta” por las nubes, vagando con astros siderales, cuando es apenas una casa del mundo hispanohablante. Ese que no llega Camboya, a India, a China (Porque acusa con certeza Thays q el peruano desea ser apreciado por el mundo y otro apunta q este deseo es natural de todos pero es más preciso q el peruano desea ser apreciado por Hollywood y quizá Europa, pero sería más loable para el peruano ser apreciado por el hindu, el chino y para ir al extremo supremo del triunfo, por el camboyano, nuestro antipodas, al menos para los limeños. Más lejos no podemos llegar). ¿Sabes quienes lo publican a Thays? Mira que yo recuerdo un concurso literario donde los concursante debian darle final a un cuento corto suyo inconcluso ¿Se haría eso para un don nadie? ¿Se le daria a un don nadie la conduccion de un programa sobre cultural sobre literatura? Llama don nadie entonces a figuras aclamadas como Marco Aurelio Denegri o nuestro ex ministro de ambiente (acá imagino tu brillantez pensando en chistes de gays, para eso parece que te dará el cerebro), o a Guillermo Giacosa o a Ricardo Bedoya o a Mabela Martinez o a Luis Peirano o Antonio Zapata, todos elegidos por sus situaciones destacadas para los mejores programas culturales q ha producido el Perú (no la diarrea a veinte del pseudoculturoso light llamado Plus TV donde Mabela Martinez llevó un programa para ponerlo a dieta de inteligencia y bajar su cálidad para apelar a más publico que aprecia el acadecismo anorexico de la high class “variedad, no profundidad”). Ni Thays es el historicamente impreciso Salieri de Shaffer ni Gustavo Rodríguez es un Amadeus, ni el de Shaffer ni el de nadie con minimo conocimiento de musica y su historia (yo, un antimelomano sé muy bien que para ser un Amadeus necesitas ser un niño prodigio y, para la moral victoriana de los catolicos, un depravado sexual, peor, para la de cualquiera si no me engaña la memoria al señalarme q este hasta coprofilo era, al menos en sus cartas o sentido del humor.) Gustavo Rodriguez está tan lejos de ser si quiera un pseudo Amadeus que podría recorrerse el volumen entero del multiverso en fase y no hallarse a uno y otro sino hasta haber cruzado de un punto a su polo diametricalmente opuesto. Lo peor es que no intentas salvar a Gustavo Rodriguez pues te consta que su obra es buena, lo haces (admito cual mea culpa que esto es mera especulacion a partir de que has caido tan bajo como la mayoria de los adalides de la cocina peruana, ironicamente los mismos que votaron por Fujimori, nuestro peor cleptocrata y asesino y ladron traidor, conquistador con propiedades derivadas de los ronin y los ninja) sólamente xq su deseo de tratar sobre comida peruana y haber sido atendido por Planeta, que tu idolatras como si ellos tuvieran alguna vanagloria que contagiarte (lo dudo, imagino que ellos entienden muy bien que su rubro es a lo máximo el casi analfabeta ambiente hispanohablante, lo que s una paradoja, tantos escritos, tantos nobels, aunque el nobel no vale tanto si Churchill obtuvo el de literatura siendo un gran politico pero para nada un literato o si Obama y la madre Teresa de Calcuta y otros más que no se los merecian obtuvieron el de la paz, algo así como cuando el Titanic se llevó oscares, realmente estos premios aún de paises que admiramos como lideres de neutralidad son vendidos a intereses politicos, aun me pregunto qué diligencia politica le dió a Vargas Llosa nobel que no sacó Unamuno, Borges, Vallejos ¿Saramago tuvo nobel? creo que no, no recuerdo). Y antes de pensar que Thays es alguna clase de miembro de elite te digo yo, un san marquino a propia eleccion, retirado a vergüenza de su caos y decision a no dedicarle esfuerzos, que aunque algo distante Ivan y el abogado de Abimael estan emparentados… ¿Un marxista acerrimo contraria a un abogado de elite? ¿un abogado que no es de elite estaria vinculado con Thays? Thays ha defendido muy bien su derecho a manifestar opiniones erradas y defectuosas respecto a la cocina (errada; que es mala para la salud, él no es nutriologo y experto en cuanta receta el Perú preparó para hacer esa generalizacion, falacia de generalizacion apresurada; defectuosa; que es mala xq no le gusta, deberia saber que entre gustos y colores no han escrito los autores). Tú en cambio lo has menospreciado e insultado y especulado sobre sus motivos como si fueras más que un psicologo supramortal (al cual el analisis le toca al menos una hora o varios días con sesiones de una hora por día), tan mágico que con poderes de metapsicologia has entrado en las emociones de Ivan Thays y descubierto que es un evnidioso y resentido. ¿Qué haces publicando acá? Tú deberias estar viajando el mundo asistiendo a la gente a cambio de millones con tus servicios de metapsicologia; La capacidad de deshilachar el psique secreto de la gente en la lectura de 1000 ó 2000 palabras escritas por estos! ¡Felicitaciones! ¡Ni Nostradamus ni Freud podrían tanto! ¡Lo tuyo es en serio magia! Claro, si lo tomaramos por cierto, pero es sólo falacia de generalizacion apresurada y falacia ad hominem mezcladas. Eso eres, un tremendo falacioso, y no tengo que ser un hombre de muchas graduaciones, perdon, asi no se dice, pero suena bien, digo, de muchos titulaciones, de muchos certificados academicos (aún estoy luchando para asegurarme el de filosofo) sino ser un neofito amateur aficionado de la filosofia y las falacias para saber que estas lleno de errores de argumentacion que son sinrazones, eres puramente ilogico. Y yo cuando te insulto no cometo ad hominem pues mis insultos no sirven de argumentos (ni en falacia circular como en tu caso) sino de conclusiones. Por cierto, si no entendiste lo de ronin, ronin es un samurai sin shogun, es decir, un samurai mercenario y probablemente sin honor, que ha perdido justificacion para seguir el bushido, su codigo de moral y caballeria.
msagastegui
feb. 6, 2012
No tienes q “buscar” ese tipo de cosas te llegan por tus mismos INTERESES, tus gustos.. TUS TENDECIAS… no por ser algo q no puedes ser.. ahi es donde siendo honestos contigo mismo enrumbas por donde van las cosas que te GUSTAN de verdad.. asi q aqui no hay nada de cool y esas huachafadas.. si te dolio las cosas q han escrito no escribas las cosas por solo escribirlas, patetico!
Antonio R.
feb. 6, 2012
Ignacio. No entiendo muy bien adonde quieres llegar. Comparto algunas de tus premisas, la cultura es una casta y suele tener un tono excluyente, pero llega un momento en el que me pierdo. Lo mejor, la frase final, estamos ciertamente ante una discusión estúpida.
Discrepo, con la afirmación de Gustavo de que un cocinero no debe formar parte de un concurso literario. ¿Por qué no? Mario Vargas Llosa ha sido parte del jurado del Festival de Cine de Cannes y aunque dirigió una película, ha reconocido públicamente su inutilidad demostrada en el arte de hacer buen cine. En el año que Mario Vargas Llosa fue jurado en Cannes, éste colectivo estuvo presidido por Tennessee Williams, otro notable escritor.
No obstante, el primer “tuit” de Gastón sobre la controversia generada por el post de Thais, fue lamentable: “no lo conozco”. Creo que ser parte de un jurado literario es incompatible con una afirmación de tal calibre, sobre todo si se trata de uno de los mejores escritores de la generación a la que el mismo Gastón pertenece y cuando un viaje por Wikipedia le hubiera solventado el problema.
Hay algunas formas y modales mínimos que deberíamos aprender a respetar.
gustavo
feb. 6, 2012
Yo creo que la virulencia del post de Thays, no era odio a la cocina peruana ni a Gaston,,,,,,,,,era odio a Gustavo Rodriguez y todo lo que representa, y mas todavia,,por que Rodriguez es esa clase media y alta de ¨¨cultura¨ light, esa que busca un cuadro de alguien conocido pero que haga juego con los muebles de la sala, que va a los restaurantes de Gaston por que es ¨in¨ asi tengan que esperar media hora y soportar una bulla infernal,,de la que lee mas reseñas que libros en si. Y lamentablemente no le queda esa mas autentica otra clase, la de los conos, o del resto del pais, por que entre el reggeton, la cumbia y el olor a pezuña hay poco a que aferrarse. Por lo que Thays simplemente se enzaño con todos y nos ataco en lo unico que tenemos en común fuera de nuestra huachaferia: la comida. Seria ingenuo si no sabia que se le venia un cargamonton de todos los frentes. Y que tonto Gaston en picarse,,,Y que tonto Faveron en meter su cuchara desnudando su antipatia hacia Gaston. Y es que el post de Thays deberia ser facil de pasar por alto si se analiza friamente y desgrana quedando en esencia su frustración, su repugnancia por nuestro pais de hoy, por toda su gente, siempre vulgar mas hoy consumista y tan fea y grotesca como el aspecto de una carapulcra o un aji de gallina.
gonzalo
feb. 6, 2012
Sin lugar a dudas el ultimo Gustavo le dio en el clavo. Repugnancia por el Perú de hoy (clase social media y media alta obviamente) mezcla o fusión para estar más a las moda de huachaferia consumista, prepotente y manipulada (porque no me van a decir que esto de “MarcaPeru” hasta en el papel higienico no es un lavado de cerebro, y que no es parte de la agenda del gobierno, con un fuerte presupuesto). Y siendo inteligente y ademas viviendo en el extranjero alejado de esa infeccion te das cuenta de todo esto y crece la frustración. Al q le cae el guante q se lo chante. Ivan le hizo un favor a los pensantes, desperto a algunos.
jose
feb. 6, 2012
Ni Thays ni Gustavo Rodriguez tienen algo que decir en Literatura, a estas alturas de ambas trayectorias, eso ya quedó claro. Ambos son conocidos por cuestiones mediáticas y de sociabilidad y no por la trascendencia de sus obras. Mas bien, si hay algo en literatura que más se pueda parecer a un plato de comida no muy creativo y de mala calidad es precisamente la literatura de ambos, y no por lo indigesto, sino porque ellos practican una literatura standar, como standar y repetitivas suelen ser algunas propuestas gastronomicas. Pero en gastronomía si bien es cierto hay propuestas de mala calidad, no siempre lo repetitivo es sinónimo de mala calidad. Les dejo este comentario del escritor y critico literario José Carlos Yrigoyen sobre el último libro de Thays. http://nosotrosmatamosmenos.lamula.pe/2011/07/19/ivan-el-terrible/matamosmenos
Patty
feb. 6, 2012
Ignacio,
Generalmente pienso que tus opiniones o críticas estan muy centradas, pero en este post siento que exageras. Te tomaste el articulo de Gustavo Faveron muy personalmente, y te nublaste para criticar imparcialmente.
He leído todos los artículos que mencionas, y la verdad no encuentro clasismo o prepotencia en lo escrito por Faveron. Yo soy cocinera, y además me encanta leer, pero acepto sin problemas que yo no debería criticar cuentos en un concurso técnico de literatura serio, hay gente más preparada que yo para hacerlo. Y más preparada que Gastón Acurio o Tongo, por decir algo. Así como no me gustaria que, por ejemplo, Susy Díaz, Gisela Valcarcel y Alfredo Bryce Echenique, sean jueces de un concurso gastronómico para elegir cocineros que representen a Perú en el Bocuse dOr, o que elijan al mejor chef del año. No considero que eso me haga ni intransigente, ni prejuiciosa, ni clasista. Seguro todos ellos comen todos los dias, y tal vez hasta posean unos paladares muy refinados, pero creo que lo justo para los concursantes es ser juzgados por gersonas del mismo ámbito profesional, que puedan otorgar críticas constructivas e imparciales debido a su experiencia y conocimientos, no sólo como producto de sus gustos personales. Para eso existen premios del público, donde todos sin distinción puedan meter sus cucharas.
De ahí, a concluir que el derecho de voto debe ser limitado a los políticos profesionales hay un gran trecho, mi querido Ignacio. La política, como también los transgénicos por ejemplo es un tema que nos incumbe a todos y en el que todos tenemos derecho de votar.
Entender que hay especialistas más capaces e instruidas que nosotros mismos no es preopotente, sino al contrario, un paso importantisimo para el debate y la reflexión bien informado. Yo valoro tu larga experiencia profesional como periodista gastronómico, y pensar que tu opinión merece aunque sea un poco más mi atención que la de los miles de nuevos blogeros que se autodenomina críticos gastronómicos espero que no me esté conviertiendo en intransigente.
Para que el Perú avance, necesitamos mejorar en ser más autocríticos y tolerantes. Nuestra gastronomía, que adoro, también se podria beneficiar enormemente de esos atributos, y tu también lo haz dicho más de una vez. Necesitamos que deje de ser una vaca sagrada e intocable, y que sepa bienvenir críticas y aprenda de ellas.
luchino
feb. 6, 2012
CACOFONÍAS MIERDOSAS
Yo cuando entro a debatir
Acerca de un sancochado
Tú no me puedes pedir
Que maldiga a mi abogado
Tú mal puedes asumir
De mi parte un enguisado
En pro de un desaliñado
A quien creo un desgraciado
Afeminado y porfiado
Con su cabeza en estado
De permanente altercado
Con mi mondongo sagrado
Mi hígado encebollado
Y mi bistec apanado.
Yo no puedo permitir
Ni el más mínimo atentado
En contra de mi sudado
De mero recién pescado
Eso sería pecado
Un malhadado entripado.
Yo no puedo coincidir
con un pobre aficionado
De paladar malquistado
Para joder mi tinglado
De prebendas de feriado
Y rentable negociado.
Por otro lado mi amado
Tú jamás podrás decir
Que yo soy un iletrado
Ni que soy un estofado
De carne de reprobado
Mi espíritu se ha sembrado
Alumbrado, cultivado
Por siempre beneficiado
Con el preciado legado
De la gran Corín Tellado.
Rosario
feb. 6, 2012
Esto esta mas enredado que ensalada de pulpos. Gutierrez es peor escritor que Thays pero vende mas libros. Faveron es mejor que los dos pero su Anticuario es soporifero. Los literaros son una casta exclusiva pero a la Feria del Libro van cien gatos y a Mistura trescientos mil. ¿Quien gana, quien pierde, quien da mas? Faveron defiende el derecho de Thays a opinar sobre la cocina peruana (y con toda razon), pero le niega a Gaston la posibilidad de ser jurado en un concurso literario. ¿No es medio esquizofrenico el asunto?
manuk
feb. 6, 2012
ignacio come de la paila de SAN GASTON, como puede ser imparcial?
Susana Bedoya
feb. 7, 2012
Feo, feo, el que se pica pierde. Comprueba lo que dices, así no es la cosa.
Luis Antonio Vásquez Coronel
feb. 6, 2012
Y como prueba, según este humilde escritor, de que nuestra maravillosa gastronomía si encaja con la poesía, aquí un soneto de mi poemario ” Sonetos de cocina”, a nuestra esvástica nacional: el anticucho.
Al anticucho
Late, corazón, chisporrotea a tu verdugo,
ennoblécete con entereza abrasante,
desangra gota a gota sobre carbón indignado,
tiñe vino tinto el brasero de suplicios.
Arrancarás densos latidos de labios y lenguas
cuando tu piel aún latente se deslice queda,
un corazón que no muere por más que lo engullen,
trozado y por eso potente mucho más te anhelan.
Al aprisionarte tensas esencia encarnada,
te atraviesan con una flecha de afilada caña,
colma un jugo de inmolada rosa agrietada.
Seda como piel te ofrece el maíz en ebullición,
harinoso, dulce o almidonado deshacer,
fruto de ingenio y de escasez, siguen tu procesión.
Luis Vásquez Coronel.
Raúl
feb. 7, 2012
Bueno, el Sr. Faverón con su respuesta o post a este artículo, simplemente está reafirmando la premisa formulada por el autor…. :/