¡Feliz cumpleaños Ludwig Mies van der Rohe!

Publicado: 27 marzo, 2012

A mediados de los ochenta, en una de las clases de Historia Social del Arte en la De Lima, el profesor Oscar Luna Victoria hizo una revelación que me marcó por el resto de mi vida: "Todo esto es Bauhaus" dijo señalando puertas, paredes y ventanas "Todo, todo, todo, sus casas, sus carpetas, todo". ¿Cómo era posible que algo tan importante, ubicuo y cotidiano pudiera pasar inadvertido?, más todavía si la Bauhaus había sido una escuela de diseño alemana cerrada por los nazis allá por 1933.

Pero era verdad. El trabajo que se hizo ahí, en las ciudades de Weimar, Dessau y Berlín, entre 1919 y 1933 marcó lo que sería "la modernidad" en el diseño de todo, desde casas y edificios hasta sillas y mesas, en prácticamente todo el mundo, especialmente en el lado occidental. Y por supuesto su impronta continúa.

Ludwig Mies van der Rohe. Foto: Arqhys.com

Es por esa razón que hoy, 27 de marzo, Google conmemora con un Doodle el nacimiento del arquitecto y diseñador industrial Ludwig Mies van der Rohe quien fuera su último director (de 1930 a 1933), y a quien correspondió sufrir la presión de los nazis, quienes veían en la Bauhaus una escuela de "judíos comunistas", por lo que finalmente fue cerrada.

Pero su trabajo e influencia perduró en otros lugares del mundo y otras escuelas de diseño industrial y arquitectura, favoreciendo siempre la simpleza, funcionalidad y limpieza del diseño, en lugar de las molduras y complicados adornos propios de los periodos anteriores.

Tanta es la importancia de esta casa de diseño que en el año 1996 la Unesco declaró "Patrimonio de la Humanidad" cinco edificios de estilo Bauhaus ubicados en Weimar y Dessau.

Si bien hoy el estilo Bauhaus nos parece "normal", dado que es el predominante, hay que recordar que su existencia no es fruto del azar sino del trabajo, filosofía y esfuerzo de un grupo arquitectos, artistas y diseñadores que tuvieron el talento de marcar para siempre uno de los aspectos del arte que tienen que ver más con nuestras vidas.

Pablo Vásquez Flores para Sophimanía