ESPAÑA: la protesta social ha vuelto para quedarse

.

El Ibex se hunde y roza el pozo de 2003

El selectivo español baja un 2,55% y registra

un mínimo anual de 6.831,9 puntos. Las pérdidas anuales se elevan hasta el 20,25%.

.

.

.

DISCURSO DE INVESTIDURA

Griñán: "La política que sólo atiende al déficit es inútil"

El candidato socialista a la Junta de Andalucía anuncia un plan de 200 millones de euros para crear empleo y descarta privatizaciones.

IU tendrá la vicepresidencia y tres consejerías en el Gobierno andaluz

El sentido común también

es de izquierdas

.

ANTONIO AVENDAÑO

Admitida la demanda de unos detectives a Cospedal

Comentarios: 41

La número dos del PP tendrá que justificar ante  sus acusaciones de espionaje contra el PSOE

.

.

Marine Le Pen: "Sarkozy no puede dar lecciones a la izquierda española"

Comentarios: 31

La líder del Frente Nacional cree que nuestro país "no tiene nada que envidiar a Francia".

El debate contra Hollande, la última carta de Sarkozy

Comentarios: 30

Los dos candidatos se enfrentan esta noche en la televisión. El socialista lidera las encuestas.

BOLIVIA NACIONALIZA LA FILIAL DE REE

La expropiación sólo afecta al 1,5% del negocio de REE

Comentarios: 157

La empresa eléctrica admite que la decisión el gobierno boliviano no tiene efecto relevante.

Las acciones de REE caen más de un 4%

Moncloa: "Es muy diferente a lo de YPF"

Bolivia se compromete a compensar a la eléctrica en seis meses

Comentarios: 100

España vigilará el reembolso de la inversión realizada, asegura el ministro De Guindos.

El PSOE censura la expropiación de REE y exige a Rajoy que se explique

Bolivia y Repsol sellan su alianza "estratégica"

Comentarios: 19

Morales expropia la filial de REE

Comentarios: 984

Caso Urdangarín

Gallardón sobre Urdangarin: se investigará “hasta el final”

Comentarios: 107

El abogado del duque de Palma, Mario Pascual, niega haber ofrecido un pacto a la Fiscalía.

Urdangarin ofrece declararse culpable para eludir la cárcel

El abogado de Torres niega el pacto

Barcelona se blinda para la reunión del BCE

Comentarios: 75

8.000 agentes velan por la seguridad. El control fronterizo estará activo hasta el viernes.

.

.

"La protesta social ha vuelto para quedarse"

.

Josep Maria Antentas acampó en la Plaza de Catalunya de Barcelona después de una larga trayectoria en diversos movimientos sociales.

IÑIGO ADURIZ Madrid 01/05/2012

Llegó al 15-M desde la cuna del fenómeno: los movimientos sociales. Por eso, cuando estalló la revuelta hace un año, fue algo "natural" para él. Participó en la acampada de la Plaza de Catalunya de Barcelona y, un año después, trata de encauzar la unidad que hizo posible las acampadas y que sustentó el respaldo social al 15-M. Su vinculación a los indignados sigue hoy más vigente que nunca. Junto a Esther Vivas, este profesor de Sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona acaba de publicar Planeta Indignado (Sequitur, 2012).

1. ¿Participaste?

Sí, participé en la acampada y ocupación de Plaza Catalunya y en algunas de las comisiones de trabajo que se crearon, como la de "manifestación y huelga general" que, entre otras actividades, se encargó de la preparación de la manifestación del 19 de junio.

2. ¿Te convencieron o convenciste?

Llevo años implicado en luchas y movimientos sociales y antes del 15-M estaba participando en las diversas iniciativas que intentaban movilizar a la ciudadanía contra las políticas de recortes. Cuando estalló el 15-M fue natural para mí, como para otros muchos activistas, sumergirse en él. ¡Por fin lo que llevábamos años esperando había llegado!, aunque como suele ser habitual, lo hizo de manera imprevista y con formas no imaginadas.

3. Los motivos que te indignaron

Las políticas que buscan descaradamente hacer pagar el coste de la crisis a la mayoría de la población no han hecho más que aumentar los motivos para seguir oponiéndonos al actual sistema a aquellos que ya llevábamos tiempo en el activismo social. Para mí, la crisis confirma y justifica aún más la necesidad del compromiso social militante y de la implicación en las luchas sociales para transformar la sociedad en un sentido solidario.

4. Los motivos para volver a indignarte

Cada día que pasa se confirma que el capitalismo es incapaz de garantizar el bienestar de la mayoría de la población y que, además, amenaza la supervivencia de la humanidad y la biosfera por la crisis ecológica que ha generado. Cada día que pasa la complicidad y servilismo de la clase política con el poder financiero es más desvergonzada. Y cada viernes, Rajoy anuncia nuevos recortes. ¡Hoy lo difícil no es encontrar motivos para indignarse, lo complicado es encontrar motivos o excusas para no estarlo!

5. Un momento especial

Todos los días en los que duraron las ocupaciones fueron muy especiales. ¡Fueron semanas en las que las rutinas cotidianas saltaron por los aires! Quizá los momentos que recuerdo como más intensos fueron la noche de desafío a la prohibición de la junta electoral, el fallido desalojo de Plaza Catalunya el 27 de mayo, y los ajetreados días comprendidos entre el 15 de junio, jornada de bloqueo al Parlament, y la manifestación del 19 de junio. Pero durante todo los días que duró la ocupación un momento particularmente electrizante era el de la cacerolada de la noche, justo antes del comienzo de la asamblea general, y que servía de termómetro de cómo estaban los ánimos y las fuerzas.

6. Un error

Los aspectos positivos son mucho más importantes que los negativos. Es normal que un movimiento social tan amplio, tan fuerte y tan intenso como éste tenga, sin embargo, puntos débiles y problemas. Para mí el más grave, y lo que me gustaría poder cambiar mirando hacia atrás, ha sido la dispersión organizativa posterior al verano pasado y la incapacidad para mantener espacios unitarios de coordinación donde poder tomar iniciativas. De todos modos, con la preparación de las jornadas del 12 y el 15 de mayo, parece que esta dinámica empieza a revertir.

7. ¿Qué aportaste?

Supongo que, como tantos, aporté ganas y entusiasmo. Y aprendí tanto como aporté. Participar en una lucha social de esta magnitud supone un proceso de aprendizaje personal y colectivo enorme, difícil de explicar.

8. ¿Qué ha cambiado con el 15-M?

Ha marcado un antes y un después, un punto de inflexión. Ha puesto fin a la política de la resignación y del desánimo y ha permitido recuperar la confianza en la capacidad colectiva para cambiar las cosas. La pérdida del miedo (o al menos la pérdida parcial) ante un presente insoportable y un futuro que amenaza en ser peor es otro de los grandes cambios del último año. Creo que la sociedad se ha repolitizado de forma acelerada, aunque todavía con formas contradictorias y no siempre claras y sólidas.

9. ¿Sigue teniendo la misma fuerza que hace un año?

El 15-M abrió un nuevo ciclo, una brecha que está lejos de haberse cerrado, muy a pesar de los defensores del actual sistema. Su arranque fue de una potencia espectacular, una inmensa sacudida social que no podía mantenerse con tal intensidad durante mucho tiempo. Y pasada la explosión inicial el 15M perdió visibilidad y capacidad de iniciativa. Pero vemos como en los últimos meses, tras la #primaveravalenciana, las luchas sociales han ido remontando. Los movimientos sociales no avanzan de forma lineal, sino con altos y bajos, frenazos y acelerones. Las jornadas del 12 y el 15 de mayo supondrán, creo, un nuevo acelerón y darán de nuevo visibilidad y empuje al movimiento.

10. ¿Hasta dónde crees que llegará?

La protesta social ha vuelto para quedarse. Los próximos años estarán marcados por las resistencias a las políticas de ajuste. ¡Lo que empezó de forma abrupta hace un año es sólo el inicio!. Pero frenar la actual ofensiva no es tarea fácil. La magnitud del ataque no tiene precedentes y sólo con una respuesta social de las mismas proporciones el movimiento podrá conseguir victorias importantes. No basta con algunas manifestaciones y ocupaciones. Se necesita un largo y sostenido proceso de removilización social, y también conseguir combinar la movilización en la calle y el territorio con la de los centros de trabajo, donde el panorama para luchar es muy complicado. Pero en un año, a pesar de no haber podido frenar los recortes y la involución democrática, hemos conseguido mucho más de lo que hubiéramos imaginado. El paisaje de fondo, el clima social, cultural y político, se ha transformado.

.

http://www.publico.es/espana/431602/la-protesta-social-ha-vuelto-para-quedarse

.

'Yayoflautas': nunca es tarde para seguir haciendo la revolución

.

Los veteranos del 15-M están dispuestos a luchar para que sus nietos no vivan peor que sus hijos. No quieren perder los derechos que tanto les costó conseguir y creen que su experiencia, unida a "la fuerza de los jóvenes", puede cambiar muchas cosas

ELENA HERRERA Madrid 01/05/2012

Imagen de la pancarta de asamblea de veteranos del 15-M en la Puertal del Sol de Madrid, el pasado verano.Efe/Alberto Martín

.

En el otoño de sus vidas decidieron unirse a otra primavera, la de los jóvenes que hace casi justo un año se sentaron en las plazas con su indignación como única bandera. Todos peinan canas y tienen achaques. La mayoría supera los setenta años. Pero están dispuestos a luchar para que sus nietos no vivan peor que sus hijos. Y creen que su experiencia, unida a "la fuerza de los jóvenes", puede cambiar muchas cosas. Son los 'yayoflautas', los veteranos de un movimiento que no se resigna a ser patrimonio exclusivo de la juventud.

Reunidos en "la okupa de Escorial", como ellos llaman a un Centro Social Okupado (CSO) en el barrio madrileño de Malasaña, hablan del "despertar del 15-M", de las luchas del pasado, de la represión del franquismo y del esfuerzo que, a su generación, costó conquistar los derechos que ahora, dicen, "nos roban a golpe de decreto".

Aunque no todos, la mayoría son viejos luchadores antifranquistas, sindicalistas de toda la vida o supervivientes de los barrios obreros de las grandes ciudades, donde los colegios públicos o los centros de salud se conseguían a base de "tocar mucho las narices" al político de turno.

Angustias Alonso, de 76 años, sabe mucho de eso. En los setenta, se manifestó junto a otras madres para pedir un semáforo que no pusiera en riesgo la vida de sus hijos en cada entrada o salida del colegio. Y así decenas de veces hasta conseguir que su barrio de siempre, La Elipa, fuera un lugar más digno en el que vivir. "Todo lo que conseguíamos era fruto de correr delante de los grises", recuerda. En la acampada de la Puerta de Sol el pasado mayo, Angustias era conocida como "la abuela". Se pasaba el día rondando por allí, ayudando en lo que podía. Varias noches se quedó a dormir en un sillón en medio de la plaza. "A mí el 15-M me ha dado la vida", dice emocionada.

Entre risas, se vanaglorian de haber sido expulsados, "por rojos", de partidos y sindicatos

Como a los jóvenes, a ellos también les ha decepcionado la clase política. Y, entre risas, se vanaglorian de haber sido expulsados "por rojos" de partidos y sindicatos, siempre de izquierda. Lázaro Sola, de 70 años, militó en el PSOE y estuvo afiliado a la UGT hasta 1986. "Empecé en la clandestinidad, entonces éramos marxistas, pero me desencanté pronto", asevera. En el movimiento de los indignados ha encontrado un revulsivo, un estímulo contra la apatía. "Antes me dolía todo, estaba todo el día atontado viendo la televisión. Ahora estoy hecho un chaval", presume. Ildefonso Gómez, el más joven de la reunión, con 63 años, llegó incluso a ocupar cargos orgánicos en el Partido Socialista. En su memoria guarda la represión que, junto a otros muchos, sufrió en las cárceles franquistas, donde recalaban tras manifestaciones o reuniones clandestinas. Entonces, recuerdan, sentían que la llegada de la democracia "merecía la pena", aunque significara aguantar "las palizas de los grises".

Nacimiento de la comisión de veteranos

Aprovechando las movilizaciones contra la inclusión del techo de déficit en la Constitución, a finales del pasado verano, los veteranos del 15-M decidieron constituir una comisión propia dentro del Movimiento 15-M de Madrid. La noche de antes, para protestar contra esta medida, habían acampado en los parterres del Paseo del Prado. "Éramos cuatro hombres y dos mujeres mayores junto a 200 jóvenes que nos acompañaban. La policía nos desalojó a las cinco y media de la mañana. La verdad es que no nos tocaron. Después nos fuimos a la puerta del Congreso a seguir dando guerra hasta que nos echaron", recuerda Lázaro.

La memoria histórica es una de sus principales batallas Por aquel momento, en Barcelona, sus contemporáneos estaban también ultimando el lanzamiento del movimiento de los ‘yayoflautas'. Los veteranos indignados catalanes se presentan como "la generación que luchó y consiguió una vida mejor para sus hijos" y que ahora ve, con miedo pero sin resignación, cómo se pone "en peligro" el futuro de sus nietos. Desde entonces se les ha visto ocupando autobuses urbanos de Barcelona para criticar la subida de las tarifas o encerrándose en sucursales bancarias o sedes de agencias de rating para protestar contra un sistema económico que, denuncian, "deja de lado a las personas".

Ángel Córdoba, de 71 años, dice haber encontrado la conciencia crítica "con la edad". En su juventud y madurez vivía centrado en su familia y en su trabajo como técnico de electrónica en una gran empresa. Si en la fábrica había una huelga, la secundaba, pero no era de los que se ponía detrás de la pancarta. Para él, el 15-M fue "una revelación". "En la acampada se decían muchas verdades que el pueblo no conocía. Caminando por allí me di cuenta de algo: ¿quién no tiene algo que reivindicar?".

A sus 76 años, Román Oter, el jubilado que alentó a los indignados frente al Congreso, se considera un "español reciclado". Criado en una familia conservadora, comenzó a indignarse a sus treinta años, cuando empezó a llevar a sus hijos al colegio de su barrio, San Blas, en Madrid, y a valorar la "importancia" de la educación pública. Muy involucrado en el centro decidió después hacerse militante del PCE. Después recaló en el PCPE hasta acabar en Corriente Roja. "Siempre rebelde y enfrentándome a los responsables", dice con una media sonrisa.

Algunos de ellos, como Angustias o Ildefonso, son hijos o nietos de represaliados en el franquismo. Por eso, la batalla de la memoria histórica tiene un lugar predominante en su calendario de acciones. En Madrid, se reúnen todos los jueves en la Puerta del Sol, donde acuden con las fotos de sus familiares a pedir "verdad, justicia y reparación" para las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura. "El Estado está financiando el olvido, la ocultación de crímenes y la negación de la verdad. Estamos convencidos de que vamos a llevar a los responsables que queden vivos a los tribunales", asegura Ildefonso. Como ya han perdido la confianza en la justicia española, tienen recopilados decenas de casos que presentarán a la jueza argentina María Servini, que está investigando estos crímenes después de que Baltasar Garzón fuera apartado de la carrera judicial.

Cuando se les pregunta si el futuro de sus nietos es más incierto de lo que era el suyo, no hay unanimidad en las respuestas. "No es lo mismo. Nosotros tuvimos miseria, represión... a esta juventud no le ha faltado de nada, pero el futuro se les escapa. Que tengan a la gente joven sin una salida es criminal", comenta Ángel.

"Que tengan a la gente joven si una salida es criminal", dice uno de ellos"Tuvimos que sacar adelante a nuestros hijos, pero también a nuestros padres, que habían perdido la guerra. Les quisimos dar lo que nunca tuvimos nosotros, pero ¿qué pasa ahora con nuestros nietos?", se pregunta Lázaro. A continuación habla Angustias: "Se abrió una puerta y nos echamos a correr sin saber andar. Muchos han vivido en una burbuja".

Están indignados, cabreados... por eso dicen que no van a quedarse quietos. Tienen tiempo y ganas y, aseguran, no van a permitir que desaparezca la escuela pública a la que muchos no pudieron asistir o un sistema sanitario de calidad que les igualó "con los ricos" en la puerta de la consulta del médico. "Seguiré luchando mientras tenga fuerzas para suspirar", sentencia Angustias mientras baja, ayudada por su bastón y por un joven con cresta, las escaleras de la casa okupa en la que estos activos veteranos han celebrado su última asamblea.

http://www.publico.es/espana/431590/yayoflautas-nunca-es-tarde-para-seguir-haciendo-la-revolucion

.

.