¿QUIÉN METIÓ EL ÚLTIMO GOL DE HELENO DE FREITAS?" Película de José Henrique Fonseca en Festival de cine de Lima, revive al astro brasilero.
De Cecilia Podestá, Publicado por Diario16. 8 de Agosto, 2012
“Momentos de grande expectativa no estádio. Bola na linha média do São Paulo. Tenta o domínio Rodrigues e salta Newton. ¡Heleno, Garrincha! A bola cai nos pés de Jorginho. Empurrando pelo miolo faz o cruzamento ¡Cabeçada de Helenooo! ¡Goooollll de Heleno de Freitas! ¡Gol!!!!!!
Quienes vibraron con los goles de cabezazo de Heleno, en su mayoría están muertos, al igual que él; pero algunas de sus voces quedaron junto al segundo de tanta gloria para
convertir la historia del astro del fútbol brasilero de los cuarenta, -antes del Maracaná y de que Brasil ganara un mundial- en la película que dirige por José Henrique Fonseca, protagonizada por Rodrigo Santoro y Alinne Moraes (en una dupla increíble) junto a Angie Cepeda -notable como Diamantina, cantante de boleros y amante del astro, mucho antes del reinado de las vedettes sobre las camisiñas y camisetas. “Siempre ha habido quien hable de él. Quienes aun lo hacen y lo conocieron, son ancianos de noventa años” comenta Fonseca cuando le preguntamos por cómo fue moldeando su personaje.
Duzentas pessoas gritando seu nome no Maracanã, amor
El 28 de abril de 1940 Heleno de Freitas (1920- 1958) metió su primer gol confrontando al equipo de San Cristobal, en el estadio Sao Januario. Sería el primero de 209 goles en 235 partidos, y claro, el pelotazo lo convertiría en el máximo goleador de su época.
Rió de Janeiro era por entonces una ciudad glamour que ocurría en los clubes jazz, playas y dentro de las canchas, iniciando la fiebre por el fútbol que dio como resultado al Maracaná, nuevas estrellas como Pelé y los cuatro títulos mundiales que tiene Brasil. Río, era en los cuarentas, de las divas de la radio y de sus bañistas en arena blanca. La ciudad le pertenecía a Heleno. Se había rendido ante él para hacerlo su consentido y tenerlo, admirarlo, asfixiarlo y finalmente destruirlo. “De los tres goles que metió el Botafogo, 2 son míos. Si el equipo mete 4, tres son de Heleno, si mete dos, uno es mío, si no mete ninguno es porque no jugué” dice el jugador en una de las escena de la película. En otra, le comenta a una muchacha dudosa mientras intenta besarla y tocarla “Si tu madre supiera que besaste a un jugador de fútbol se preocuparía, no? Pero si supiera que besaste a Heleno de Freitas, ella moriría de envida ah”
La locura, la sífilis y los 50
Bebía mucho, fumaba más y poco a poco entrenaba menos. Los doctores le repetían que debía tratarse, que las sospechas de una sífilis eran casi una certeza. Pero él no tenía tiempo para tratamientos, juntas médicas, y hospitales. Heleno debía seguir jugando. Quería llegar al Maracaná y vestir la camiseta de la selección nacional en el mundial. “Yo mismo mataré a los alemanes” dijo en una conferencia de prensa cuando le preguntaron por la cancelación de los mundiales en el 42 y 46. En el Maracaná jugó, pero ya en el declive de su carrera y apenas durante 35 minutos. Fue expulsado por insultar al resto de jugadores.
Heleno, el abogado, como lo llamaba García Marques en las tres crónicas que escribió en Textos del caribe, (Heraldo de Barranquilla), fue un joven rico y de buena familia que llegó de la provincia estudiar. Pero dejó la facultad por los chimpunes. Se limitó al fútbol, a sus adicciones, a las mujeres. Quizá amó más de lo que pudo tolerar, pero eso no debía ser más importante que él mismo, decretó. Fue una de las primeras estrellas que probó el poder del futbol y de los medios a nivel mundial. “Imagine duzentas pessoas gritando seu nome no Maracanã! Le decía Silvia, quien fue su esposa y con la que tuvo un hijo. Este lo conoció y admiró a partir de la película de Fonseca.
Para cuando esas 200 mil personas gritaron Heleno, el declive era un hecho. A pesar de jugar en Clubes como el Boca y Barranquilla, su carácter destruyó toda posibilidad de lograr lo que quería. Su propio Club, por el que golpeaba su pecho con fuerza insultando al entrenador, llegó a venderlo a Boca en una de las transacciones comerciales más famosas de la historia del futbol. En Argentina, se rumoreaba incluso que fue amante de Eva Perón, pero eso no lo muestra la película, a diferencia de una escena dolorosa y compasiva en la que Heleno apunta a sus pies con un arma. Lo próximo que vemos es su regreso a Brasil, cojeando, para recibir la peor noticia: Silvia se divorciaba de él para casarse con su mejor amigo.
“No teníamos imágenes en movimiento de Heleno, sino solo relatos. Rodrigo Santoro le dio más al personaje. Necesitaba un acto sencillo, guapo, moreno, y delgado como Heleno, pero lo que hizo Santoro fue darme otra dimensión. Sabes? hasta tuvo que bajar quince quilos para poder filmar las últimas escenas del hospital. A pesar de todo, yo creo que Heleno triunfó, no es una historia sobre fracaso y tampoco es una película sobre futbol. Es sobre su lucha.Perdió pero no fracasó” comenta nuevamente Fonseca.
¡Brasil Brasil!
Desde una vieja radio, Heleno de Freitas escuchaba la narración del partido por la copa mundial. Era 1956. No hablaba, le daban de comer y debían cargarlo para que pueda ver el sol desde su silla de ruedas. Estaba en un hospital psiquiátrico rodeado de recortes de periódicos de sus logros pasados que iba arrancando. También se los comía.
Y en la radio “¡Brasil! Pelé con 17 años, logra su primer Mundial, en Europa. ¡Pelé y Garrincha jugaron sin ser titulares! ¡Brasil campeón!"
Y en medio de la realidad del psiquistrico y el sueño por los medicamentos, Heleno aparece vistiendo su camiseta albinegra del Botafogo, pero después camina dentro del jardín del mismo psiquiátrico para patear apenas una pelota raída. El sol cae sobre sus ojeras y escoriaciones. Va a patear cuando de pronto se proyectan las fotografías del verdadero jugador, sobre la gloria, escuchando los gritos de sus fanáticos. El gol es nuestro. Toda su miseria desaparece, su enfermedad, su cerebro calcinado por la sífilis. ¡El último gol de Heleno de Freitas lo patea Jose Henrique Fonseca! ¡Goooolll!!!!!! Gol hasta las lágrimas o hasta que el écran desaparece.
