quieren blindar a corruptos

Se necesita evaluar lo positivo y negativo del Nuevo Código Procesal en Piura

Publicado: 2011-06-09

Diario El Tiempo – Piura. 

Tres años después de la aplicación del Nuevo Código Procesal Penal en Piura, ¿cuáles han sido los aciertos y desaciertos? es la pregunta que se hacen algunos de los operadores de la justicia. Para el jefe de la Primera Región Policial de Piura, coronel PNP Walter Sósimo Sánchez Bermúdez, es necesario evaluar los logros y errores para encontrar cuáles son los errores que se pueden estar cometiendo y plantear posibles modificaciones. En su opinión hasta el momento, el nuevo sistema de aplicación de la justicia no se adapta a nuestra realidad. Además, no es conocido por algunos sectores, que pretenden que la Policía siga capturando en base a la  simple sindicación (acusación o reconocimiento).

El pasado 18 de mayo, el flamante fiscal de la Nación, José Peláez Bardales, anunció que se desarrollarán audiencias públicas con la población de los lugares donde ya se está aplicando el Nuevo Código Procesal Penal (CPP) para todos los delitos, para conocer el resultado de esta reforma legal. Piura es uno de estos lugares.

“Es importante que en algunos distritos judiciales donde el Código se ha implementado desde hace más de 4 años, tengamos en cuenta la opinión de la ciudadanía", dijo Peláez, quien ofreció realizar “audiencias públicas con la concurrencia de abogados, jueces, fiscales, policías, periodistas, para ver cómo marcha el Código desde la perspectiva de la ciudadanía, y poder corregir errores o deficiencias”.

Según Peláez, esta es una manera de hacer un balance de la aplicación de este importante instrumento de la justicia. ¿Cuántas de estas audiencias se han realizado en Piura para saber qué opinan los ciudadanos, qué piensan los agraviados de los numerosos delitos cuyos autores están libres, sobre esta nueva manera de aplicar la justicia?

En este sentido, ayer el jefe de la Primera Región Policial, coronel Walter Sánchez, expresó la necesidad de que en la región, los operadores de justicia (Policía, Ministerio Público, Poder Judicial) y la sociedad civil, se detengan a evaluar cuántos han sido los aciertos y desaciertos, según las primeras experiencias y los hechos palpables. Uno de éstos –admitió- es que cuando la Policía detiene a los delincuentes, a los pocos días los vuelve a encontrar y a detener en las calles por dos o más veces.

A ello se suma que en el país, aún no hay detención para quienes cometen faltas y delitos menores. En consecuencia, aunque la Policía haga su trabajo, cada vez hay más delincuentes en las calles que en las cárceles. Ante esta situación, lo primero que hacen muchos sectores de la población -que ignoran los alcances del nuevo Código- es responsabilizar a la Policía, señaló. Incluso no descartó que este desconocimiento sea uno de los motivos por los que algunos vecinos equivocadamente, intenten tomar la justicia con sus propias manos.

¿Usted sabe cuántos de los detenidos que la Policía ha puesto a disposición del Ministerio Público de enero a junio, han sido puestos en libertad?

No lo sé, no conozco porque no soy la autoridad competente para hacerle seguimiento a este tema.

Pero tendría que saberlo, para orientar el trabajo policial ¿No?

No. Porque la Policía ya hizo su trabajo al poner al imputado a disposición de la autoridad competente, el Ministerio Público también ha hecho su trabajo, pero la pregunta es la legislación (el CPP) qué le permite, qué garantías le da al intervenido. Si durante su proceso se le encuentra responsabilidad, será internado judicialmente, pero es un proceso donde participan diferentes autoridades competentes. La Policía cumple con su trabajo y lo que vemos es que en las calles, al cabo de una semana volvemos a capturar al mismo sujeto en flagrante delito. Puede llegar a ser detenido dos o tres veces. Y no es un solo caso, son muchos.

Pero cuando uno va a preguntar a los fiscales o jueces por qué ordenaron la libertad de los imputados, seguramente dirán en la mayoría de casos, que por falta de pruebas. Que la Policía no reunió las pruebas suficientes, entonces archivan el caso y el imputado vuelve a la calle. Esto se vuelve un círculo vicioso ¿No?

Claro. Por eso creo que debe irse evaluando, afinando (el NCPP). En Chile lo han modificado, también en Canadá, Ecuador y Estados Unidos también lo han hecho. Debemos replantearlo, adecuarlo a nuestra realidad nacional, a nuestro contexto. Para que no sea sólo (garantista) de los derechos (del imputado), sino también que permita contrastar más los hechos, con lo legal, con lo que es correcto en un parámetro de justicia y equidad, tanto social como legal.

En el caso hipotético de que usted fuera un ciudadano común y corriente y recibe la llamada de alguien que le acaba de robar su carro para decirle, vamos a atentar contra tu familia o te quemaremos tu carro, si en lugar de pagarnos un cupo, acudes a denunciar el delito… ¿denunciaría el robo, más aún sabiendo que ese delincuente va a ser liberado por falta de flagrancia?

En lo personal, sí denunciaría porque lo que está tratando de hacer el delincuente es que no se investigue, porque allí hay, además, un delito de extorsión. Pero usted mismo  se da cuenta cómo el Nuevo Código no es contundente contra el objetivo buscado, que es precisamente ser contundentes contra la delincuencia común, el crimen organizado, bajar la incidencia delictiva y mejorar la seguridad ciudadana.

De repente, también es verdad que la Policía no reúne las pruebas necesarias y por eso el fiscal o el juez se ve obligado a disponer la libertad del imputado.

No es tanto así. Nuestras relaciones son muy buenas con el Ministerio Público. Lo que sucede es que, muchas veces, la ley obliga a investigar a las personas a continuar los procesos, pero en calidad de notificados. (Lo que nos preocupa) es que la forma (de aplicar la justicia) no debe distraernos de ir al fondo, porque ese fondo, es decir, el resultado final es lo que estamos viendo, que en poco tiempo (los delincuentes) salen notificados a cometer otro delito, van detenidos y vuelven a salir. Y se forma un círculo vicioso.

¿Qué hacer?

Planteo un análisis, una revisión de lo que se ha hecho y logrado hasta el momento.

Diera la sensación de que no hay el suficiente acercamiento entre los operadores de justicia para lograr el objetivo común.

Acercamiento hay. Lo que pasa es que cada autoridad tiene que cumplir su tarea. Nosotros  estamos cumpliendo la nuestra. Entiendo que el Ministerio Público hace lo suyo, pero dentro de los parámetros que marca la  legislación que usted mismo ve, se necesita revisar y replantear al más alto nivel. Necesitamos determinar cómo agilizar y mejorar esos parámetros legales para mejorar la seguridad ciudadana. Las atribuciones que le corresponden a la Policía tendrían que replantearse,  por ejemplo la detención. Por ejemplo ahora no hay detención por faltas contra las buenas costumbres, el orden público, etc. Y en todas partes del mundo sí las hay.

¿Tendría que volverse a la detención por sindicación, con o sin flagrancia?.

No. Lo que sugiero es una revisión para llegar a un equilibrio de manera que no nos vayamos a los extremos. 

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