Wikileaks: "Le están tratando como a un animal enjaulado"

Publicado: 2011-06-16

"¿Es necesario todo esto, o es excesivo?". La pregunta corresponde a Joseph Farrell, estrecho colaborador de Julian Assange, quien comenta las condiciones del arrestro domiciliario que soporta el propio Assange, como parte del proceso legal que enfrenta en Suecia -está acusado por supuestos abusos sexuales-. Seis meses después de que se produjera este arrestro, la organización Wikileaks, ha difundido un video en el que muestra el día a día de Assange.

El diario El País, en una nota firmada por Joseba Elola, lo describe así:

Julian Assange entrando un día tras otro en la comisaría de Beccles, Norfolk. Firmando cada 24 horas para acreditar que, un día más, no pretende escapar. Mostrando la pulsera electrónica que lleva en el tobillo, la que permite que se controlen todos sus movimientos. Intentando proseguir con su trabajo fuertemente vigilado por distintos equipos electrónicos y cámaras. Estas son las imágenes que ofrece este reportaje realizado por WikiLeaks y enviado hoy, cuando se cumplen seis meses de su arresto domiciliario en la mansión de Elligham Hall, en Norfolk, Inglaterra.

El vídeo muestra la situación de vigilancia permanente a la que está sometido el editor australiano. Su colaboradora Harrison enseña una de las cámaras que ha aparecido en los alrededores de la mansión desde su llegada. Vaughan Smith, su anfitrión, el propietario de la mansión, su gran protector en suelo británico, se muestra contrariado con la proliferación de dispositivos de control en su apacible finca. "Creo que está sometido a un régimen bastante invasivo. Llevar esas pulseras que no puedes quitarte, saber que permiten seguirte la pista, que estás en una especie de cárcel electrónica... Hay tres cajas en mi casa. Según lo que entiendo, lo que hacen es decir si Julian está en casa o no".

Sobre estas cámaras, tal y como recoge otra información del diario ABC, opina Daniel Hamilton, del grupo defensor de las libertades civiles Big Brother Watch:

«A pesar de las acusaciones contra Assange, a él no se le ha acusado de ningún delito. El que sus movimientos, y los de los visitantes, sean vigilados de esta manera supone una indignante invasión de la intimidad personal. Estas cámaras deberían ser retiradas inmediatamente», indicó Hamilton.

A estas críticas se suma la opinión de Sarah Harrison, otra de las colaboradoras de Assange que aparecen en el video, que concluye de una manera más explicita: "Le están tratando como a un animal enjaulado."