sin ciencia no hay futuro

EL VIAJE INESPERADO

Publicado: 2011-08-04

Lean con atención la siguiente nota de Caretas del 5 de octubre del 2,000 realizada por Guillermo Gonzales Arica. En ella se cuenta la historia oficial de un viaje que sorprendió a todos y del que nadie conoce su verdadera historia...hasta ahora.

ARTICULO

5 de Octubre de 2000

Turismo de Aventuras

La celebración del cumpleaños de su hija Sachi en Nueva York fue lo más importante de la costosa gira.

Fujimori partió a Washington con ruido de sables, por méritos aún poco claros.

Escribe

GUILLERMO GONZALES ARICA

NADIE sabe a ciencia cierta por qué viajó Fujimori a Estados Unidos, puesto que lo hizo sin agenda ni citas previas, salvo la que tenía con su hija Sachi Marcela y su hijo Kenyi para celebrar el cumpleaños de aquélla. La prueba es que la mitad de los cinco días de su ausencia la pasó en la grata compañía de sus vástagos. Con alojamiento en el costoso Waldorf Astoria.

El supuesto respaldo del Departamento de Estado o del secretario general de la OEA, César Gaviria, para su permanencia en Palacio hubiera podido gestionarlo por correo diplomático. Prueba palmaria de la vaciedad gubernamental de la gira está en la Resolución Suprema firmada por él y Fernando de Trazegnies -que lo acompañó en el viaje, junto con Carlos Orellana- que autoriza el viaje sólo para los días 27 y 28, con el fin de reunirse con Gaviria "así como con altas autoridades del gobierno americano (sic)".

A su salida de Lima, la madrugada del jueves 28, Fujimori no tenía otro punto definido en su agenda que la cita con Gaviria. La embajada gringa quedó sorprendida con el viaje. De hecho, el embajador John Hamilton se habría enterado de éste por televisión, cuando, a su salida de Palacio, el jefe de la misión permanente de la OEA, Eduardo Latorre, lo anunció.

En un principio Fujimori habría pedido reunirse con el Presidente Bill Clinton, con el subsecretario de Estado de Asuntos Políticos, Thomas Pickering, y con el subsecretario para América Latina, Peter Romero. Clinton despedía a su vocero Joseph Lockhart el viernes 29. Cuando todo parecía indicar que la reunión sería con Pickering, dada la situación de la crisis política en el Perú, Albright tomó interés en el asunto.

La cita fue en las sencillas oficinas de Albrigth, en el segundo piso del edificio del Departamento de Estado, en Foggy Bottom. También estubieron presentes Eva Weilgold de la carpeta de Perú y Phil Chicolla de asuntos andinos.

Aprestos protocolares tras la llegada del avión presidencial a la base militar Andrews en Washington. De manera más discreta que ésta, EE.UU. apoyó la salida de Montesinos y le puso alfombra corta a Fujimori.

La secretaria de Estado puso énfasis en un solo punto: la realización de elecciones transparentes, limpias y justas. No opinó si su interlocutor debía o no conducir el proceso electoral. Pero según fuentes en el Departamento de Estado consultadas por CARETAS ellos consideran que la oposición no tiene una posición conjunta sobre el tema ni hay candidato único visible, lo que se traduciría en una cierta desconfianza en un Gobierno de transición distinto al de Fujimori.

Fujimori se reunió ese mismo viernes con Samuel Berger, jefe del Consejo de Seguridad Nacional, y Arturo Valenzuela, encargado para América Latina. Ahí el tema de Vladimiro Montesinos estuvo sobre el tapete. Los funcionarios estadounidenses coincidieron en que era necesario apartar al ex asesor del panorama político-militar del Perú. Horas después Gaviria declaró que había actuado en defensa de la democracia peruana y que no buscaba la impunidad de Montesinos.

El día anterior Gaviria recibió una razonada carta de José Miguel Vivanco de Human Rights Watch. "Al recomendar que Panamá otorgue asilo político a un individuo al que muchas personas creen responsable de graves violaciones de derechos humanos, Ud. está pidiendo que un estado miembro de la OEA transgreda un principio básico del derecho internacional de asilo", escribió.

Al tiempo que Gaviria recibía esta incómoda carta, en los pasilllos de la OEA se producía un encuentro de similar naturaleza. Esa tarde Fujimori había acudido a la sede del organismo a entrevistarse con Gaviria. Ahí, Baruch Ivcher y su abogado Alberto Borea se dirigían a un ascensor cuando a pocos metros, y avanzando en la misma dirección, apareció Fujimori. Advertido de la inevitable coincidencia, éste cambió de dirección y enrumbó a una escalera próxima. Ivcher y Borea tomaron otra escalera contigua. Gradas arriba, Fujimori se topó con Ivcher cara a cara. Sorprendido, volteó y apretó el paso, pero se encontró con la corpulenta humanidad de Borea. Fue un choque sin palabras.

Madeleine Albright no opinará si Fujimori debe o no conducir la transición.Derecha: En japonés y con cara de pocos amigos.

El viernes por la noche, cuando se esperaba su regreso, Fujimori se embarcó en el avión presidencial a Nueva York para realizar una visita privada a su hija Sachi Marcela. En la Gran Manzana, Fujimori se hospedó en el hotel Waldorf Astoria, donde el precio de las habitaciones simples oscila entre US$ 300 y US$ 500 por noche, en tanto que la suite presidencial llega a US$ 1.600. Sea cual sea el que haya pagado Fujimori, a este gasto se suma el costo del vuelo en el avión presidencial Boeing 737-500 en la ruta Washington-Nueva York-Washington: US$ 2.217 (US$ 887 por hora de vuelo, sin contar azafatas, pilotos y seguridad) que sufragarían los contribuyentes.

De regreso Fujimori volvió a Washington para reunirse, acompañado de Adrián Revilla, representante ante el BID, con el titular del organismo, Enrique Iglesias. El tema principal fue los US$ 460 millones que está solicitando en créditos para el período 2000-2001 destinados a distintos proyectos. Entre ellos el seguro materno-infantil, una de su ofertas electorales, para el cual se ha solicitado US$ 87 millones.

Yo estuve en este viaje inesperado...pero no fui de turista. Fui como cronista del Presidente para grabar la verdadera historia y contarla después a todo el Perú. Lástima que nunca se pudo contar...hasta este momento, claro.

Y si alguien tiene alguna duda, denle una miradita a este video donde el último día de ese misterioso viaje, explico desde la misma Casa Blanca en Washington el itinerario que coincide totalmente con la nota de Caretas.

Quieren saber porque se dio ese viaje inesperado?.

Entonces no se pierdan el próximo capítulo -con videos exclusivos- de "El Panda Cuenta".

No lo vean!!!!


Escrito por

Carlos Raffo

Mi nombre es Carlos Raffo. Querido por algunos, odiado por más. Siempre fui un extremista, para mí no existen los puntos medios. Aparento ser una persona muy dura, pero esa es sólo mi armadura. El problema es que soy hipersensible : cuando quiero, quiero el do


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