la vida no tiene precio

Un gravamen minero muy amigable

Publicado: 2011-09-19

Razón tenía el Ministro Luis Castilla cuando mencionó que

la “negociación” con los mineros fue muy amigable, demasiado para mi

gusto, el anunciado gravamen que recaudaría 3,000 millones de dólares

al año, si fuera un anuncio publicitario, podría estar tranquilamente en la

categoría de publicidad engañosa.

La perorata del Premier Salomón Lerner en el Congreso, en su

presentación de investidura, dejó el mensaje que se había conseguido una

recaudación adicional significativa a la que hoy pagan los empresarios del

tajo abierto y socavón. Sin embargo los tres proyectos de ley presentados

para su discusión y su aprobación en “fast track”, nos muestra que no

es así, pues es una combinación burda de dos tasas impositivas nuevas:

Impuesto y Gravamen Especial, que conjuntamente con una modificación

a la ley de regalías vigente y que pueden ser considerados como costos

para el cálculo del impuesto a la renta; crean una nueva forma de

captación que de ninguna manera significará que se tenga una gran

tributación extra a la actual.

Un cálculo muy elemental tomando como base a la primera minera

en ventas, Southern; con las cifras correspondientes al 2010, para no

hacer supuestos de lo que ocurrirá a fines del 2011, nos conduce a una

recaudación adicional de tan solo 1.46% sobre los ingresos brutos. Si

extrapolamos este porcentaje a todo el sector minero y descontamos el

aporte voluntario, lo que ha hecho este gobierno es conseguir que los

mineros aporten solo 695 millones incrementales a los actuales, cifra que

está lejos de los cacareados 3,000 millones.

El tema es mucho más complicado, pues en lo expuesto no estoy

considerando que hay empresas que durante los años de gestión del

Humalismo, se les vencen los contratos de estabilidad tributaria, tales

como: Yanacocha (2011-2014); Cerro Verde (2013); Barrick (2013); Santa

Luisa (2011) y Sipán (2014). Todas ellas tendrían que pagar regalías

sobre los ingresos brutos, de acuerdo a las leyes existentes, pero con

las nuevas reglas, los cargos serán modificados, dando la apariencia

que son significativos, cuando son ligeramente superiores a lo que les

correspondía.

Buena manera de escamotear la realidad, para hacer ver que lo

pregonado en campaña por el comandante y sus huestes, que se aplicaría

mano dura a los mineros, se cumple. La verdad es, que los han tratado con

guante blanco, como los usados en los uniformes de gala de los cadetes.


Escrito por

César Gutiérrez

El año 1,956 correspondió al fin del llamado “ochenio”, el gobierno de ocho años, del General Manuel Odría y la vuelta a la democracia...


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