Beca 18 y el gran salto científico

Publicado: 2012-01-17

EL PERÚ NECESITA DAR MÁS IMPULSO A LA FORMACIÓN DE ESPECIALISTAS

Rolando Paucar Jauregui

Diario El Peruano.- El Programa Nacional Beca 18, impulsado por el gobierno del presidente Ollanta Humala Tasso, es un paso importante para incluir a la juventud estudiosa y en estado de pobreza en el proceso productivo nacional.

 Esto es el comienzo de la formación de recursos humanos capaces de respaldar las iniciativas destinadas a desarrollar la ciencia, tecnología e innovación nacional.

 

Esta medida debe ir acompañada de otra en la que se den becas de formación de maestrías y doctorados, así como alta especialización de técnicos, lo cual permitirá formar la masa crítica de científicos y técnicos que tanto necesita el país.

 

Cuando cumplí 16 años, una beca del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) me cambió la vida, me convirtió luego de meses de estudio en un especialista nuclear y, posteriormente, otra beca me permitió estudiar un doctorado en el extranjero.

 

Mi formación académica se la debo a las becas y al apoyo que he recibido para estudiar, de otra manera, hubiese sido muy difícil salir de la pobreza,  por eso siento mucha alegría por los miles de jóvenes humildes que con estas becas se verán beneficiados.

 

Una política de creación de masa crítica de científicos y técnicos debe ir acompañada de otra en la que una institución del Estado promueva y supervise estas políticas, por eso la iniciativa de un Viceministerio de Ciencia en un Ministerio de Educación y Ciencia. Esta iniciativa no es para nada descabellada, y más bien sería un paso o un gesto de voluntad política para que el país pueda dar el gran salto científico y tecnológico para su desarrollo.

 

Un Viceministerio de Ciencia que viabilice la formación de investigadores, científicos y técnicos del más alto nivel, empezando por los estudios de inicial con semilleros, pasando por la primaria, secundaria y posteriormente la universidad con institutos de investigación implementados y equipados, con bibliotecas modernas y con una fuerte relación con las empresas.

 

Ya vemos que para esta importante iniciativa ya implementada no se requirió un ministerio de Ciencia y Tecnología, pero sí voluntad política, así que empecemos a ascender escalón por escalón hacia una nueva institucionalidad, no intentemos jalar la carreta sin caballos y menos empujar la carreta hacia el despeñadero.

 

Asimismo, se requiere un Concytec fortalecido, generador de políticas públicas en Ciencia y Tecnología, administrador de los fondos dispersos y fiscalizador del cumplimiento de las metas del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en el país.

 

El lugar más adecuado para su funcionamiento no sería otro que el Ministerio de Economía. La Ciencia y Tecnología requiere saltar de un presupuesto del 0.15 al 1% del PBI, por lo menos. No basta pedir más presupuesto para la ciencia si no hay un cambio de rumbo, no basta pedir un Ministerio de Ciencia y Tecnología si no sabemos para qué