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La casa hacienda de Santiago de Punchauca: patrimonio arquitectónico recuperable. (Mariana Mould de Pease)

Publicado: 2012-02-18

Publicación cultural de “La Industria” Chiclayo-Trujillo (Perú), Noviembre de 2011

Los valores peruanistas inherentes a la casa hacienda de Santiago de Punchauca, ubicada en Lima Norte

Del lugar

Carabayllo es el distrito más anti­guo de Lima Norte y allí todavía está en pie partes importante de la casa hacien­da de Santiago de Punchauca donde se reunió el 2 de junio de 1821 el general José de la Serna penúltimo virrey del Perú -a iniciativa del propietario, el ha­cendado realista Antonio Jimeno- con el general argentino José de San Martín, quien le propuso que un príncipe de la Casa Real Española fuese designado Rey del Perú. Este fue el último intento de lograr una independencia pacífica que La Serna meditó varias semanas y luego la rechazó, tres días después el Li­bertador proclamó la Independencia del Perú.

La representa­tividad identitaria e histórica de esta casa hacienda fue recono­cida por la Comisión del Sequicentenario de la Independencia del Perú al poner allí una placa conmemo­rativa el 2 de junio de 1971, desapareci­da desde algún inde­terminado momento. El 23 de julio de 1980 su trascenden­cia para el país fue singularizada por el Ministerio de Educa­ción, mediante Reso­lución Ministerial No 0928-80-ED como Patrimonio Monu­mental de la Nación.

Asimismo, el Con­greso de la Repúbli­ca mediante la ley 24722, del 11 de septiembre de 1987 la declara “monu­mento histórico”, donde se establecerá el “Instituto de Inves­tigación Cívico Pa­triótico Toribio Ro­dríguez de Mendoza”.

A pesar de estos reconocimientos legislativos, la casa ha­cienda de Santiago de Punchauca sigue hacia su aparentemente inexorable des­trucción. En Internet se puede encon­trar bastante información sobre la histo­ria y la decadencia esta edificación, en­tre estos aportes personales sobre sale el trabajo personal sobre la historia de Carbayllo de José Raúl Ramírez Tarazo­na, porque este profesor de historia también ha formado en el área de amortiguamiento de la casa hacienda Punchauca y amalgamado con su vi­vienda el “Museo Regional de Arqueo­logía, Antropología e Historia Juan José Vega”, como una iniciativa familiar con su esposa, la profesora Martha Aguilar.

El deterioro de Punchauca es tanto material como inmaterial, por eso, su reversión debe ser efectuada como expresión identitaria peruana.

Del involucramiento

El Dr. Raúl Porras Barrenechea visi­tó la casa hacienda deshabitada en 1932 con sus alumnos escolares y en­contró que se había iniciado el proceso de abandono aun cuando “… en la ca­pilla todavía presidía el altar desierto coronado por una imagen de Santiago Apóstol -símbolo de la conquista- y un campanario melancólico que en las tar­des dialoga con la paz de los campos ….”. En el portal electrónico de la Univer­sidad Católica Sedes Sapientiae/UCSS, hay también un texto del profesor doctor José Antonio Benito, haciendo hin­capié en la necesidad e importancia de revalorar Punchauca, en la coyuntura actual. Además, están los trabajos sobre Lima Norte del historiador Santiago Ta­cunan, sobre los asentamientos prehis­pánicos y la llegada de los españoles al lugar.

El arquitecto y profesor de la UCSS, Luis Villacorta Santamato hizo en el 2000 un análisis arquitectónico de la casa hacienda de Punchauca. Los más prestigiosos e influyentes medios de comunicación limeños tam­bién han dado a conocer que el deterio­ro de esta edificación representativa de la vida hispanoandina limeña parece ser inexorable. He visitado varias veces Punchauca entre el 2001 y el 2007 por lo que verifico el dete­rioro y el uso como ba­sural de los recintos de la casa hacienda cuyos muros están todavía en pie. El sábado, 1 de octubre del 2011 volví a visitar la casa hacien­da de Punchauca y la encontré limpia, estaba con los esposos Rosa­rio Cañedo Argüelles y Manuel Rojo, turistas españoles, y fuimos entusiastamente recibi­dos por el profesor Raúl Ramírez y un gru­po de estudiantes de la Universidad Nacional Federico Villareal que estaban allí, aparente­mente, para ser guías de los eventuales visi­tantes y ofrecerles en venta las austeras pu­blicaciones del Museo “Juan José Vega” so­bre arqueología, histo­ria y antropología del lugar.

Los cuidantes de Punchauca son muchos y diversos y su trabajo voluntario constituye ya un punto de partida para que las empresas inviertan económicamente en su recuperación histórica y arquitectónica.

El profesor jubilado y misionero ca­tólico laico, Oscar Oliveros, gentilmente nos guió desde el pujante distrito de Los Olivos hasta este lugar específico. El profesor Ramírez nos expuso su visión del devenir de esta edificación y de su área circundante. Nos informó sobre el paradero de unidades de trans­portes informales o “combis piratas”; así como de los intentos de demoler clan­destinamente la casa hacienda Pun­chauca para usar ese espacio como tie­rra de cultivo; asimismo, de unos esfuer­zos por instalarse permanentemente en uno de los pocos ambientes que aún quedan completos en la casa hacienda Punchauca, donde han dejado una ban­dera peruana y una imagen religiosa cristiana.

El señor Oliveros de inmediato iden­tificó estos símbolos como expresiones de la religiosidad evangélica por lo que conversamos sobre los mutuos respetos que deben guardar entre sí las denomi­naciones cristianas venidas al Perú des­de los tiempos republicanos y el catoli­cismo. Por ello, ahora digo que la Igle­sia Católica es fundadora de la Nación según la Constitución vigente desde 1993 que comienza con una invocación a Dios Todo Poderosos y dice en el artí­culo 50° Dentro de un régimen de inde­pendencia y autonomía, el Estado reco­noce a la Iglesia Católica como elemen­to importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración. El Estado respeta otras confesiones y puede establecer formas de colaboración con ellas.

Creo que la recuperación de Pun­chauca requiere que este enunciado constitucional se incorpore a las mane­ras en que las confesiones evangélicas peruanas se relacionan con el papel de la Iglesia Católica Apostólica y Romana en la formación histórica del Perú. Esta incorporación debe ser dialogante para hacer viable la preservación del patri­monio histórico artístico hecho para la primera evangelización en los Andes.

En esta sucinta relación de las partes -concretamente de las personas- que de una u otra manera ya aportan a la rein­serción de la casa hacienda de Santiago de Punchauca en la vida cotidiana de Lima Norte también tengo en cuenta que es numerosa y bien intencionada ­en términos identitarios- la información puesta en Internet por personas que desde diferentes enfoques quieren lla­mar la atención de las autoridades edi­les para que asuman sus responsabilida­des en la recuperación cultural y arqui­tectónica de esta edificación, en cumpli­miento de la ley orgánica de municipali­dades no. 27972 promulgada el 26 de mayo del 2003. Esta norma legal edil no tiene ningún enunciado específico para la salvaguarda edil del patrimonio inmueble histórico monumental, por lo que estas bien intencionadas personas le están pidiendo a la Municipalidad Distri­tal de Carabayllo que siga las recomen­daciones que UNESCO le ha dado a la Municipalidad Metropolitana de Lima para la salvaguarda de su centro históri­co que es patrimonio cultural de la hu­manidad desde 1991.

Las autoridades ediles de Carabayllo con la recuperación de Punchauca cum­plen con el artículo X de la Ley Orgáni­ca de Municipalidades que les encarga …. facilitar la competitividad local y propiciar las mejores condiciones de vida a su población. Este enunciado otorga el sustento le­gal a quienes de una u otra manera ins­tamos a las autoridades ediles -siguien­do pautas internacionales- a encabezar la salvaguarda del patrimonio cultural de la llamada Gran Lima, en este caso ­específicamente- de la casa hacienda de Santiago de Punchauca tanto por sus méritos históricos, como por su arraigo con la tierra que aún la circunda y así proporcionar la indispensable identidad local a sus actuales residentes.

De la propuesta

El II Congreso Internacional, sobre patrimonio cultural, educación y gestión efectuado por la UCSS en el 2007 pro­puso entre sus objetivos “…. Aglutinar a corporaciones, instituciones, personas en la defensa, investigación, estudio y di­fusión del patrimonio cultural de Cara­bayllo, y crear conciencia que la identi­dad de un pueblo está siempre vincula­da a su propia memoria histórica”.

A diez años de conmemorar el Bi­centenario de la Independencia del Perú termino con este esbozo de gestión cul­tural por la recuperación socio arquitec­tónica de la casa hacienda Santiago de Punchauca, como símbolo identitario de Lima Norte. Este esbozo también pro­pone este lugar como punto de encuen­tro para quienes quieren generar bien­estar económico solidamente asentados en valores peruanos.

-El primer paso, es aglutinar a tra­vés de las redes sociales electrónicas a las personas naturales y jurídicas que de una u otra manera ya ha expresado su interés por la salvaguarda de los valores hispano andinos que están repre­sentados en la edificación que conocemos como Punchauca.

-El segundo paso, es dirigir­nos tanto por la vía electrónica como por las respectivas ofici­nas de trámite documentario del Ministerio de Cultura, del Con­greso de la República y de la Municipalidad de Carabayllo para definir competencias y res­ponsabilidades en el indispensa­ble saneamiento legal de la casa hacienda Punchauca y su área de protección.

-El tercer paso, es conseguir apoyo económico hispano pe­ruano, en estos tiempos de cri­sis financiera internacional para proceder a su restauración ar­quitectónica y cultural mediante programas de apoyo y de res­ponsabilidad socio cultural empresarial.

Mariana Mould de Pease

Historiadora

Publicación cultural de “La Industria” Chiclayo-Trujillo (Perú), Noviembre de 2011


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