Los nerds critican a Bill Gates

Publicado: 2012-02-23

Nunca faltan los "expertos" que critican detalles insulsos de un trabajo, usualmente fijándose en nimiedades como los aspectos formales, antes que focalizarse en el mensaje central. Provocan sonrisa estos nerds que han salido a enmendarle la plana a Bill Gates, como si este fuera un idiota desinformado que anda por el mundo entero dando conferencias y entrevistas a los principales diarios del mundo con datos equivocados. En fin... todo lo que uno tiene que leer en este país.

Un tonto sale a advertirnos que la pobreza no se ha erradicado. ja ja ja. Otro dice que el PBI per cápita no significa que todos tengan ese ingreso. Vaya. No nos habíamos dado cuenta. Y otros incluso dicen que la cifra de US$ 10,000 de PBI/PC mencionada por Gates no es exacta. Pensé que se referían al dato estimado que se maneja en todas las fuentes de estadística mundial que la sitúa "exactamente" en US$ 9,280 al 2010. Pero no. Hay uno por allí que asegura que es de US$ 5,000. Bueno.

Mejor dejar de lado a estos infantiles de la academia y centrarnos en el discurso de Bill Gates. Está claro que la recomendación es focalizar la ayuda internacional hacia los países que más la necesitan. El problema es que la ayuda hacia esos países tiende a ser permanente, pues no tienen ninguna capacidad de gestión. Son tan pobres que no pueden surgir por sí mismo. Más allá de entregar dinero y alimentos parece que otra clase de ayuda sería necesaria para ellos.

La ayuda que llega al Perú de parte de España, entiendo que se orienta en gran parte a la restauración de la arquitectura colonial. O sea, hay allí un interés cultural por parte de la propia España. Tampoco estamos hablando de grandiosas cantidades. La mejor razón para cortar la ayuda española al Perú tendría que ser la propia crisis en la que se están ahogando. Pero el problema de cortar las ayudas del tipo que presta España, es que haría retroceder los proyectos a un nivel que a la larga resultaría más caro retomarlos. No le conviene pues eliminar esas ayudas desde ningún punto de vista, pues tampoco representarían un gran alivio para su economía.

Lo más importante que ha dicho Bill Gates, y que acá los progres no han querido oír, es que el Perú tiene grandes recursos que podría explotar y que, de hacerlo, podría llegar a tener los ingresos de un país europeo. Eso lo saben las personas inteligentes. El problema es que acá estamos repletos de retrógrados de izquierda que rechazan las inversiones extranjeras por cuestiones ideológicas, es decir, mentales. Son los trastornados de la izquierda radical, los comunistas y otras lacras que significan la rémora del país.

Hay una ley científica que a estas alturas ya se puede enunciar: a mayor subdesarrollo, mayor izquierdismo marxista. Su inversa es igualmente válida: a mayor izquierdismo marxista, mayor subdesarrollo. Esta ley científica se ha comprobado no una sino varias veces en la historia reciente de la humanidad, y para mayor abundancia tenemos pruebas tangibles a la vista. Allí están Cuba y Corea del Norte en este mismo instante, sumidos en su miseria y en su socialismo delirante.

Pero han habido pruebas más que definitivas como las que mostraron las dos alemanias. Cuando al final de la Segunda Guerra Mundial, Alemania se dividió en dos, una comunista (RDA) y la otra capitalista (RFA) las diferencias en el desarrollo de ambas naciones fueron abismales. Alemania capitalista alcanzó el desarrollo y se convirtió en potencia en menos de veinte años, mientras que la Alemania comunista permanecía sumida en el subdesarrollo.

Esto prueba pues que nuestros comunistas criollos, esos delirantes agitadores de Patria Roja, SUTEP, CGTP, y otras escorias similares, junto a toda esa costra inservible de caviares que les hacen la corte a nivel mediático y académico, son los parásitos que infectan nuestro subdesarrollo. Son ellos los que se oponen a las inversiones, a la minería (solo a la gran minería, la formal) y nos llevan por el camino de discusiones estúpidas, como el tamaño de la propiedad agrícola.

La diferencia entre un político pragmático, centrado en la realidad, y un delirante rojo de la izquierda retrógrada, es que este plantea discusiones ideológicas estériles, mientras que el primero estudia problemas y necesidades reales y las resuelve. ¿Tenemos hoy un problema de tamaño en la propiedad agrícola? Tal vez sí. Se llama minifundio. Pero los retrógrados de la izquierda nos llevan a discutir por el tamaño del latifundio cuando ¡este problema no existe! Es pues una cuestión ideológica. Es decir, estúpida.

Mientras tengamos esta lacra de rojos, progres, caviares y comunistas de todas las especies, el Perú seguirá lamentablemente arrastrando los pies. Será difícil llegar al desarrollo pero lo haremos a pesar de todos ellos.

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