Nueva visión para la ciencia y la tecnología

Publicado: 2012-02-24

La hora de las grandes decisiones ha llegado

Rolando Páucar Jáuregui  /  Físico nuclear

Diario Oficial El Peruano.-Falta poco para saber cuál será la decisión del Ejecutivo sobre el modelo institucional que le dará a la ciencia y tecnología, así como las primeras acciones que deberá tomar para reencaminarla.

El momento es propicio, nunca antes un gobierno había tomado tan en serio, digámoslo así sin ánimos de ser triunfalistas, a la ciencia y tecnología, siempre había quedado en el discurso político y el texto lleno de buenas intenciones, pese a que desde muchos años atrás se han escrito libros, ensayos y muchos artículos sobre el diagnóstico de la ciencia y tecnología en el Perú.

 

Inclusive, hace más de cinco años, este sector clave para el desarrollo nacional fue declarado en emergencia.

Con el nuevo gobierno se ha abierto una puerta para que la ciencia, tecnología e innovación sean tomadan en serio, pues hemos pasado de la promesa electoral de un partido a una visión de gobierno destinada a cambiar la situación de abandono por otra que sea el inicio del gran cambio de modelo de desarrollo, que implique la participación activa de la ciencia e innovación tecnológica.

 

La creación de una comisión consultiva ha sido un paso muy claro, ya que el debate sobre este tema siempre había tenido un cariz gremial, solo los científicos opinaban y no se había abierto a otros ámbitos del poder como el económico, el social, el político, por eso muchos celebramos que esta comisión haya sido integrada por varios profesionales, gestores de ciencia, economistas, sociólogos, etcétera, aunque no falte quien sostenga otros puntos de vista, como la creación de un ministerio.

 

Bien decía el general José del Carmen Marín, profesor de la UNI y primer director del Centro del Altos Estudios Nacionales, "las ideas se exponen, no se imponen" . En este sentido, el debate respetuoso y democrático deviene en una herramienta eficaz para tomar las decisiones adecuadas.

 

Ahora más que nunca, todos estamos unidos en torno a la necesidad de impulsar la ciencia e innovación tecnológica y el tema de presupuesto es crucial; actualmente, el Estado invierte apenas un 0.14 por ciento del PBI, lo cual debería ser incrementado gradualmente hasta un 0.7 por ciento. Además, hacen falta recursos humanos e infraestructura por lo que las acciones por seguir deben ser sistémicas y correlacionadas.

 

No obstante, quienes hemos tenido la oportunidad de ver in situ el desarrollo científico de otros países, sabemos que lo más importante en estos procesos de cambios y reformas es el liderazgo que el presidente de nuestro Perú estampe a cada una de las acciones por seguir.

 

Un ministerio sin presupuesto, para 2012 no se ha dispuesto ningún incremento, sin recursos humanos, sin políticas públicas y sin un compromiso de liderazgo del Ejecutivo estaría destinado al fracaso. 

Todos sabemos que en caso de que se produjera un incremento, éste se daría de a pocos y  todo indica que el foco de inversión sería a nivel de la innovación empresarial, fondos concursables, recursos humanos y difusión de la ciencia y tecnología, lo que no amerita aún la creación de un ministerio.

 

Las reformas que se den en los próximos años bien podrían ser efectuadas por las actuales instituciones que manejan diferentes aspectos del desarrollo científico tecnológico.

 

Si hablamos de recursos humanos, sean estos científicos o técnicos de alta especialización, esto podría ser dirigido desde un Viceministerio de Ciencia en Educación, que promueva la formación de cuadros científicos. En el tema de las innovaciones tecnológicas, éstas podrían impulsarse a través de un Viceministerio de Innovación Tecnológica en Producción, y escogiendo las áreas en las que tenemos fortalezas y que nos permitan competir y generar una cadena de valor. Finalmente, planteamos una  reingeniería al Concytec para que potenciado pueda cumplir sus funciones y asumir un rol protagónico, esta podría estar en la PCM o en el Ministerio de Economía.