Estofado de quinoa: receta de Wendy Alperstein
Un post de: Wendy Alperstein
Directora de Taste-of-peru.com especialistas en viajes culinarios en Perú
Es increíble lo poco que comemos quinoa. Mi mamá nunca cocinó quinoa cuando yo era niña y tampoco recuerdo a ningún amigo que la comiera. En esos años, era algo que solo comían los nativos de los Andes y aunque si sabíamos que era, no se nos ocurría comerla. Más de 25 años después, aún con la explosión culinaria en el Perú, todavía no comemos quinoa. Algunas familias, la mía incluida, se han dado cuenta de los beneficios de este producto y del sabor y la textura que brinda a los platos y la hemos incluido en los menús familiares, pero son muy pocas.
A pesar de toda la revolución gastronómica del Perú, ningún cocinero se anima a poner un plato de quinoa en su carta. Me refiero a una receta verdaderamente basada en quinoa y no simplemente a usarla como un ingrediente accesorio. Irónicamente, en los Estados Unidos hay cientos de libros sobre quinoa y de recetas dedicadas a solo platos hechos con ella.
Estuve buscando libros editados en el Perú sobre la quinoa y no encontré ninguno. Hace muy poco compré uno de estos libros norteamericanos y se lo regalé a un cocinero conocido en Lima, y al ver el libro le pareció increíble y prometió probar las recetas. En los supermercados de Estados Unidos encuentras no solo la quinoa básica, que todos conocemos, sino también quinoa roja, marrón, negra y muchas variedades más que seguramente no conocen muchos peruanos.
Sin embargo, creo que esto va más allá de no usar el producto. El año pasado, un restaurante presentó en Mistura un delicioso chupe de quinoa con habas y queso andino, perfectamente preparado (a pesar de estar en un stand en una feria). Me acerqué porque era uno de los pocos stands que no tenía colas descomunales. Mientras esperaba escuché a una señora preguntar al cocinero que tipo de chupe era. Él respondió que el chupe era de quinoa. La señora, nada satisfecha con la respuesta preguntó con que carne venía y al enterarse que el chupe “solo” tenía quinoa decidió ir al siguiente stand y hacer una cola 10 veces más larga pero que si ofrecía platos con carne. Vivimos en una cultura en la que si el plato no lleva carne no es bueno o no es rico o simplemente no te llena. Despreciamos la quinoa y preferimos otros platos a pesar que esta es mucho más saludable, más versátil, contiene todos los aminoácidos esenciales y excelentes cantidades de calcio, fósforo, hierro y magnesio, no tiene gluten y es considerada muy fácil de digerir. Quizás algún día encontremos libros sobre la quinua escritos por peruanos, con recetas creadas por nuestros cocineros y, mucho más aún, espero que llegue el día en que podamos considerar un estofado con quinoa en lugar de arroz.
Estofado de quinoa
Esta es una receta básica y muy versátil para preparar quinoa, aquí todos los ingredientes se pueden sustituir. El aliño, la menta o las arvejitas. Es del libro de Martha Stewart 'Dinner at home'.
Ingredientes
2 tazas de caldo de pollo
1 taza de quinoa lavada
1 taza de arvejitas
3 cucharadas de aceite de olive extra virgen
3 cucharadas de hojas de menta fresca.
Sal y pimienta
Preparación
En una cacerola mediana, ponga la quinoa y el caldo de pollo. Deje hervir. Apenas hierva, baje el fuego y cubra la cacerola. Deje que cosa a fuego lento por 10 minutos. Agregue las arvejitas y deje cocer hasta que la quinoa esté blanda pero a la vez consistente. Asegurese que la quinoa haya absorbido todo el caldo (como 5 minutos más). Retire del fuego y déjelo tapado por 5 minutos.
Sazonar con sal y pimienta. Agregue el aceite y mezcle todo. Transfiera a un recipiente para servir y deje enfriar un poco (unos 5 minutos). Agregue la menta y mezcle. Se puede servir tibio o a temperatura ambiente.