Feminicidio en el Perú: ¿qué hacer para detener la ola de violencia?

Publicado: 2012-03-31

“No me pegues todavía.

Que los niños se vayan al colegio y después puedes hacer de mí lo que quieras”

Luzmila De la Cruz, lideresa de SJL,

citando a una de las mujeres de su distrito, víctima de violencia.

Por: Jack Hurtado (@JackHurtado) y Giovanna Castañeda (@GiovannaCP)

Reporteros LaMula.pe

En las mañanas al leer los periódicos, en las tardes al oir la radio, o en las noches al ver los noticieros. En cada momento del día nos topamos con terribles noticias ralacionadas al feminicidio: “La estranguló y quemó”, “La asesinó por sacarle la vuelta”, “Muere mujer asesinada por su pareja”... los casos son cada día más y más –especialmente esta semana- y no tienen cuando acabar. ¿Existe un plan serio para solucionar el problema? ¿Hay avances que conduzcan a terminar con la violencia hacia la mujer? A continuación, cuatro enfoques para observar esta problemática. La presidenta de la Comisión de la Mujer y Familia del Congreso de la República, Luisa María Cuculiza, la abogada Rosario Sasieta, la representante de la ONG Manuela Ramos, Gina Yáñez, la periodista Verónica Linares, la lingüista y productora de televisión Laura Arroyo y el testimonio de Luzmila De la Cruz, lideresa del distrito con mayor índice de violencia en Lima, San Juan de Lurigancho, opinan y exigen cambios.

¿Ha abandonado el Estado a las mujeres?

Tal como lo señaló en su columna de Diario 16, para Rosario Sasieta el tema del feminicidio es el último peldaño en la violencia. “Ningún hombre se levanta y dice: hoy día la quemo y la estrangulo, creo que esto va de a pocos, y todo es un proceso en el cual la víctima se despersonaliza, y el agresor adquiere una condición mucho más predominante”, indicó.

En declaraciones para LaMula.pe, la defensora de los derechos de la mujer advierte que el Estado ha dejado desprotegidas a las mujeres, y ha tomado los casos con pinzas en lugar de atacarlo de raíz y buscar rápidas soluciones a esta ola de feminicidio:

El Estado no puede ponerse ni de perfil ni de tratar esto con antalginas; para nosotros, el tema de violencia de género abarca un sinnúmero de actividades, de acciones y de conductas que nosotros permitimos desde la ciudadanía hasta el Estado, y particularmente el Estado y los ministerios que no dan a sus presupuestos un análisis de género.

La representante de "Derechos a una vida sin Violencia" de la organización feminista Manuela Ramos, Gina Yáñez, afirmó para LaMula.pe, que tampoco el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) está cumpliendo su papel de ente rector de políticas. Añadió que no se trata solo de brindar cifras y decir que "asesinan a 10 o 15 mujeres al mes", sino de detener eso y articular su función con las otras instancias:

El MIMP tiene que articular con el Ministerio de Educación, Justicia, Interior porque sigue siendo un gran problema para las mujeres llegar a una comisaría y no tener la atención oportuna y con buen trato.

¿Cuán importante son las lenguas de origen en los casos de violencia a la mujer?

Algunos casos que ocurren en la capital del país hemos podido conocer a través de las noticias. Sin embargo, ¿qué sucede en el interior del país? ¿Quién protege los derechos de las mujeres en esos lugares? ¿Son considerados siquiera casos de feminicidio o tentativa?

La lingüista Laura Arroyo declaró a LaMula.pe que existe una ley de lenguas que señala que todas las lenguas originarias (sin excepción) son oficiales en las zonas donde predominen. Sin embargo “es ley muerta, puesto que en la práctica no pueden desarrollar todos sus derechos con su lengua”. En provincias, las comisarías y municipios son dirigidos y atendidos en su mayoría por funcionarios que tienen al castellano como única lengua. Entonces las denuncias de las mujeres son mal atendidas o de plano no son tomadas en cuenta.

La también productora televisiva de RBC no dudó en señalar que al interior del país no existen traductores en todos los espacios oficiales, y cuando los lugareños quieren participar como funcionarios el Estado no los contratan porque les piden un competente manejo del castellano. “Es un circulo vicioso”, indicó.

Pero los traductores no son el único problema en relación a las lenguas orígenes y la violencia, ¿qué pasa con los psicólogos que están llamados a tratar a los agresores? Para Rosario Sasieta en nuestro país "los psicólogos son escasísimos", y muchos no hablan las lenguas nativas:

Hay 18 mil y pico de psicólogos inscritos, en los cuales 6 mil no están, o están ejerciendo otras carreras; quedan 12 mil. De esos, ¿cuántos estarán trabajando de psicólogos en escuelas públicas? Poquísimos, y de esos ¿cuántos sabrán quechua, cuántos sabrán ashánincas, cuántos aymara? Y, entonces, ¿cómo puede ser que la mujer rural cure su mente y alma si no puede expresarse en su idioma nativo?

Prioridad a la salud mental

Para la congresista fujimorista y presidenta de la Comisión de la Mujer y Familia del Congreso de la República, Luisa María Cuculiza, en nuestro país existe una insania de la gente que está ligada a un “desequilibrio en la salud mental”. La parlamentaria sostuvo que un tema a trabajar es el trato a la salud mental, sobretodo en los colegios. “Hay que enseñarle a los niños y niñas qué es violencia y que no deben nunca aceptarla”.

Quien también se pronunció sobre el tema fue Luzmila Cruz, una de las defensoras de la mujer en San Juan de Lurigancho, uno de los distritos más golpeados por la violencia a la mujer, y planteó la inclusión dentro de los servicios de salud al tratamiento de salud mental porque esto "es un problema psicológico".

Para Luzmila, no solo deberían enseñarle a la mujer a defenderse sino también se debe "buscar el otro lado, concientizar al varón, el por qué de su actitud". Ella explicó la idea que ha surgido en San Juan de Lurigancho, en la casa Teresa de Jesús, donde se está capacitando a varones que antes fueron agresores y que ahora se han convertido en defensores de los derechos de la mujer.

El machismo como origen

El machismo es una de las principales causas de agresión física y psicológica a las mujeres; además, para muchas de las entrevistadas, una de las principales razones erróneas para que se llegue al terrible desenlace de la muerte.

Luzmila de la Cruz nos contó un terrible caso, en el cual el machismo sale a relucir:

Un caso específico: una mujer maltratada varias veces en su hogar, 'acostumbrada al golpe', lo único que le pedía a su agresor era que espere hasta que sus hijos se vayan del colegio, antes de pegarla. “Que los niños se vayan al colegio y después puedes hacer de mí lo que quieras”, le decía.

En ese sentido, la dirigenta social de S.J.L añadió que romper con el 'modelo de hogar' -en el que la mujer no debe sobrepasar sus ideas- que muchos hombres tienen es actualmente una de las más difíciles tareas. Para ella, las discusiones -y este modelo de hogar-, no solo se deben a problemas económicos, sino que son lamentablemente hereditarios. El abuelo pegó a la abuela, el padre también, entonces el hijo cree que también tiene que hacerlo.

Por otro lado, la periodista Verónica Linares y conductora de un noticiero matutino, indicó que el machismo es una realidad que se vive constantemente, pues "este es un país machista, es muy machista todavía", y agregó que esto no solo viene de parte del hombre, sino también de la mujer.

¿Qué hacer, entonces? Denunciar los casos, no callar y asesorar a las víctimas es sin duda un gran paso. No esperemos a ver más mujeres quemadas, ni estranguladas, ni violentadas. Que el hasta cuándo encuentre un tope.

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