la mafia se reacomoda

ESTE 28: UN ARTISTA QUE VENDE GARRA Y PATRIOTISMO. Un Perú de peluche en forma de jaguar! Valor: su voluntad.

Publicado: 2012-07-28

“Señores pasajeros… no te quiero molestar tu lindo viaje, tu bonita conversación, pero como todos los gobernantes re-matan al país en pedacitos, yo te he venido a ofrecer un Perú entero y con Chile de yapa, con un huairuro en el relleno y dos ojitos en Iquitos con forma del jaguar. En galerías de arte de Miraflores, Barranco, San Isidro, Ud. puede encontrar estos Perucitos en 20 o 30 dólares. Yo he venido a ofrecérselo a cambio de su voluntad”

Lo que dice Juan Javier Salazar (Lima, 1955)  uno de nuestros artistas plásticos que con más ironía se ha referido a nuestra realidad nacional, es cierto. Él ha vendido el Perú más veces que cualquiera  de nuestros políticos más corruptos. Pero sus compradores no han sido empresarios millonarios entre licitaciones brumosas sino  simples pasajeros que arrugan sus boletos empapándolos del sudor de sus palmas, con apenas unos soles en los bolsillos, sin chamba, cantando, además y despacito, la salsa de moda.

Así es, Salazar le ha vendido el Perú por treinta años al peruano promedio al que le prometieron de todo por un voto y no le cumplieron nada, o en el mejor de los casos, le cumplieron poco.

Desde 1982 este artista se ha subido a los micros por fiestas patrias, a ofrecer a los pasajeros un Perú de peluche, tierno y pequeño, poniéndolo al alcance de quienes pudieron llevárselo por algunos soles a voluntad. Ese Perú es un otorongo con cola, a eso se refiere cuando dice que viene con Chile de yapa. “El Perú es una realidad sobre territorio, pero es determinante poder tenerlo, abrazarlo”, dice Salazar; por lo mismo, confeccionó un Perú de peluche que cabe en las manos de los peruanos de manera literal, y tal como lo hace metafóricamente en las manos de nuestros políticos.

“La necesidad de hacer un país tangible”  suena a frase de balconazo. No ha sido un político el que ha logrado que eso sea una realidad inmediata, sino un artista plástico. El objeto que ha creado Salazar es una de las obras conceptuales y políticas más importantes que tocan nuestros referentes patrios y nos confrontan con la historia que llevamos a cuestas. Así la política no solo es fricción, sino que posee discursos críticos capaces de voltear los cañones sobre sí mismos.“Los medios no se escapan, ah, ellos han convencido al consumidor de que la cultura es una vedette gordita y un futbolista borracho… es otra forma de manejar las masas”, comenta Juan Javier con ironía, asintiendo cuando llegamos a un punto en la conversación en el que convenimos que el dolor no siempre es solemne, por lo menos no para todos, y hay formas de tocarlo, de narrarlo, de darle la vuelta, rabiar, reír y seguir.

El primer Perú de peluche

“El primero está hecho en piel de cabra. La cola era más pequeña, no como Chile, sino solo como Arica y Tarapacá. Un día mi tía Anita Navarro se mudó y me dejó muchas cosas, entre ellas un saco de piel de cabra que más parecía de utilería, por lo que decidí regalárselo a Pochi Marambio. El día que iba a recogerlo demoró tanto que terminé cortando el saco con la forma del Perú y lo rellené de algodón. La piel fue después de jaguar como hasta ahora y empecé a venderlos en los micros porque fracasé en las calles. Lo he llevado por todo el mundo, lo más curioso es que a los chilenos les encanta, curioso, ¿no?”

Metropolitano Ruta A

Tener un Perú de peluche con piel de otorongo en las manos logra lo que Salazar se propone, y no es otra cosa que la confusa sensación de querer abrazar el objeto, entiéndase al país. Este año fueron los pasajeros del metropolitano  quienes empezaron comprando el Perú, como lo vemos en la foto, notando poco a poco cómo eran el centro de la ironía, pero –lo más importante-  sin dejar de reír.

¿Quién, en fiestas patrias, vende al Perú, sonriendo,  de manera tan descarada, entre Conga, la selva y las mineras? Lo hace Juan Javier Salazar y se lo agradecemos. Compre un Perú de peluche este 28, si encuentra al artista en su ruta,  ¡llévese un Perú que  pueda abrazar! ¡Feliz 28! ¡Y que viva el Perú, carajo!


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Dinosaurios de latón

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