#SinCienciaNoHayFuturo

OSIPTEL delenda est (boicot nivel 3)

Publicado: 2013-01-09

Interrumpo la programación para dedicar unas cuantas líneas a este problemón. Mejor aún, aprovecho lo comentado anteriormente.

Justo hablaba de cucos y prejuicios y hablaba recientemente de lo importante que es mantener la formalidad, intentar hacer frente a la inacción de los entes reguladores (OSIPTEL, INDECOPI, etc.) y como la buena información puede ayudar a revertir una batalla perdida.

La última parte de esa serie de notas la continúo luego, internet importa más.

Speedygate 3.0

Telefónica vuelve a las andadas. En el 2010 intentó cambiar al caballazo los contratos de su servicio de internet Speedy para admitir límites mensuales de datos, es decir cortar el servicio o reducir la velocidad contratada a un determinado nivel pasado cierto nivel de consumo. Algo así como los actuales planes de internet móvil, donde la tarifa plana fue exterminada por parte de Claro en el 2011 (y el resto le siguió).

Esto se evidencia en este catálogo para los que contraten el servicio. El cuento de la promoción es para que el típico cliente apurado lo acepte creyendo en el corto plazo (si es que lee su contrato).

Lo más triste del caso es que vemos jugosos beneficios tributarios para el duopolio (que para variar, los obtuvieron con irregularidades a cuestas), pero vemos que estos a cambio recortan los servicios en lugar de mejorarlos (Claro intentó hacer lo mismo con el internet fijo el año pasado y lo evitamos bombardeando correos a OSIPTEL).

A mediados del año pasado, Movistar hizo otra pendejada. Introdujo una promoción engañosa hablando de planes de 2,4 o 6Mbps que en realidad eran promociones de "velocidad duplicada" y para remate, cambió al caballazo los contratos de varios abonados aduciendo que esta era una "mejora en convenio con OSIPTEL", incumpliendo de yapa una resolución de OSIPTEL que prohíbe cambiar un contrato de forma unilateral (la resolución 059-2012-CD).

¿Qué tan peligroso es esto?

Resumo el caso Claro (donde ya pasó esto, al menos a nivel de internet móvil) para que lo entiendan.

- Uno, aceptar límites implica que podrían imponer límites más paranoides luego. Dicho y hecho, cuando la gente tuvo su smartphone pero se hizo la loca con las alertas sobre el fin de la tarifa plana en el 2011, al año siguiente lloró por eso.

- Dos, es una excusa para las limitaciones de tráfico aprovechando el cuento de la promoción. Nuevamente, esa pesadilla ya se vivió en Claro y recientemente pasó en OLO.

- Tres, los planes limitados tienen sus problemas actualmente, no me imagino ver eso en líneas fijas.

- Cuatro, las promociones son las sacadas de vuelta más rochosas contra los reguladores, puesto que OSIPTEL no interviene en promociones (ellos mismos lo dicen).

¿Y OSIPTEL?

Sin comentarios.

Es feo ver como al estado no le importa ni un comino que estas cosas sucedan, pese a que Telefónica tiene varios anticuchos en el perú (hasta con la SUNAT) y encima le hacen un favor al querer volver secreto el informe para evaluar su renovación de contrato en la división móvil.

OSIPTEL por su parte, se ha coronado como el ente regulador más inútil de todos los que maneja el estado. Intentó aprovechar una denuncia contra OLO para hacer pantalla omitiendo cosas peores de Claro sobre el caso "4G", además de tener varios anticuchos por apañar conductas maliciosas (por no decir criminales), o tener a gente de Telefónica que omitió su incursión en esa empresa en su CV para trabajar en OSIPTEL (y esa misma gente ve esa renovación mencionada al inicio).

Pero lo más rochoso de OSIPTEL es un absurdo proyecto de ley que busca cubrir la nula disposición de ese regulador por velar que se cumplan sus resoluciones. Me refiero al proyecto de ley 1804/2012-CR, que busca limitar la cantidad de líneas prepago (aprovechando el cuco de la delincuencia) y bancarizar los pagos de los planes postpago o corporativos (faenón para los bancos).

Ese extremo nace de los roches por suplantación de identidad ("errores" incluidos) y los deficientes mecanismos de control de esas líneas (eso incluye los bloqueos de emergencia), pero la ley busca echar la culpa al consumidor por ello y no a las operadoras por no tener en buen estado esos mecanismos (iniciando el 2012, el 123 de Claro estuvo sin funcionar por dos semanas, teniendo que recurrir a un CAC por el robo de un equipo) ni a los reguladores como INDECOPI (por lo anterior) y OSIPTEL, siendo este último el que debería velar por asegurar que los puestos de venta exijan y verifiquen los documentos de identidad empleados en la compra de equipos. Pero varios de los casos de suplantación de identidad tienen ese factor común, no se hace esa verificación.

En resumen, los reguladores no sirven y las operadoras manejan los datos y servicios a su antojo. La ley aunque existe y puede penalizar cada abuso que cometen no se aplica, por lo que se termina creando un ambiente de desconfianza, lo que es malo para el negocio y para nosotros.

Y desafortunadamente, el gobierno está propiciando ese ambiente en lugar de corregirlo, rompiendo sus propias reglas con otras barbaridades, a la vez que alimenta cucos (o exagera los ya existentes) para buscar una excusa y aceptarlos, pese a tener la ley de su lado.

Por lo tanto estimados consumidores, les recuerdo las palabras de Otário sobre este tipo de situaciones.

Muchas personas no entienden o no conocen el poder del boicot. El boicot es más eficiente que cualquier órgano regulador, decisión política o judicial. Además, es una excelente arma contra políticos corruptos.

Si esas personas dejan de consumir productos engañosos o votar por malos políticos, la selección natural se encargará de hacer el resto del trabajo.

Así que pongan su granito de arena, que el mal servicio y las leyes mordaza no triunfen, no coman de quienes saben que les darán raciones a medias o envenenadas. Y a quienes no son capaces de hacer que las reglas se cumplan, se les bota, así de simple.


Escrito por

chillinfart

Subempleado, aprendiz de pervertido y sobre todo CONSUMIDOR INDIGNADO.


Publicado en

V de Vergüenza

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