defiende el enfoque de género

NO (a Claudia Dammert)

Publicado: 2013-01-15

Rewind: Lo que mal empieza, ¿mal acaba?

Hace menos de un mes apareció un pronunciamiento titulado “La cultura le dice NO a la revocatoria”. Una serie de “artistas gráficos, poetas, cineastas, músicos, pintores, actores, escritores”, que serían “la cultura”, daban su firma para frenar “el intento mafioso” de revocar a Susana Villarán.

¿A quién se le ocurrió ese título tan poco feliz? Ignoro. “La” cultura dice “NO”. Ya no “los artistas”, ahora es “La” cultura. Vaya, qué inclusivo. Fuera de acá chusco, tú estás por el Sí.

Además, ¿a quién le interesa lo que opinen cientos de nombres de ilustres desconocidos para el ciudadano de a pie? Roca-Rey, Von Mollendorf, García Miró, Hamann, McCarthy: así se apellidaba mi perro, diría Claudia Dammert. ¿El elector tiene un razonamiento ad verecundiam basado en la lectura de los pronunciamientos? Eso hacían los escritores del Boom a finales de los sesenta, pero no se hace ahora.

Era una buena iniciativa. Los que firmaron el pronunciamiento podían apoyar de mejores formas la campaña por el NO, pero al genio que estuvo detrás no se le ocurrió. Por ejemplo, se pudo pedir a algunos firmantes que hagan una buena serie de videos contra la revocatoria. Claros, fáciles de recordar, viralizables. Pero no se hizo. En cambio, se les pidió a los artistas que busquen más gente que firme el pronunciamiento. Tienes artistas, pero los usas de operadores. Genio.

Delete: Claudia Dammert

Una de las firmantes del mencionado pronunciamiento era la actriz Claudia Dammert. Según información de la CIA, desclasificada anoche, ella sería una agente infiltrada del SÍ en las filas del NO, con el objetivo de alejar a Susana Villarán de los sectores C, D y E, lleno de nuevos ricos horrorosos.

Sin ningún tipo de preparación, pero hablando siempre a la cámara, Dammert dio geniales declaraciones la mañana de ayer. Para defender a Villarán, dijo que, en caso ella sea ineficiente, “tendrían que revocar a la mitad del Congreso”, en un país que en verdad quiere revocar al Congreso entero. Criticó al “Je Ne”, del cual no sabía mucho porque “acababa de llegar a Lima”, porque impedía a Villarán hacer propaganda. Pobre Susana, argumentaba Dammert, encima de ser una “mala marketera” el Je Ne no la dejaba cambiar de peinado.

¿Quién envió a esa señora allí? ¿Quién le dijo que podía hablar sobre la revocatoria? ¿No han visto Pulp Fiction, ahora en todos los cines? ¿No saben para qué sirve la bola roja? Alguien que la conozca debió calcular su racismo (y clasismo) tácito y lo negativo que podía ser. Comentarios del tipo “los nuevos ricos son horrorosos”, “esa gente que ha hecho plata (…) y te la refriega por la cara” y “esa gente que cholea (aj) siendo cholos (doble aj)” no son “metidas de pata”. Son ideas ya armadas y seguramente dichas en conversaciones entre amigos, en una combi “donde aprende a ser mejor actriz”, o a la salida del Festival de Lima pooooooooooooooor favooooooooooooooor. Siempre creí que Dammert era un problema para la izquierda, pero admito que Claudia le ganó a Manuel.

¿Y ahora?

Errores infantiles como los de Claudia Dammert pueden tirar abajo la ardua labor de los activistas de base. Mejor es esconderla.


Escrito por

Carlos León Moya

Politólogo.


Publicado en

Diversionismo Ideologico

Entrevistas y crónicas breves.